Ensayo sobre la Guerra de Independencia, causas y contradicciones de una revolución

La Independencia de México fue el primer paso para la construcción del Estado-nación, pero estaba muy lejos todavía de responder a las necesidades de las clases explotadas. Esta tarea sigue sin realizarse y, si recordamos ahora este momento crucial en la historia nacional, es precisamente para poner de relieve las tareas actuales de la revolución: la lucha de clases y el triunfo necesario e impostergable de los intereses de los trabajadores.

Nuestro neoliberalismo. Un alegato

Esta reseña no pretende una revisión dogmática o romántica de la Breve historia de nuestro neoliberalismo de Rafael Lemus; tampoco trazar una hoja de ruta para cambiar el mundo, sólo pretende colar, por la misma ranura del colosal edificio del capitalismo neoliberal, el arsenal teórico del marxismo al cual comúnmente se le trata como un cadáver maloliente y descompuesto, capaz de producir efecto sólo en los trasnochados sujetos nostálgicos embrujados por un mundo que ya se fue.

El trabajo después de los españoles

La sobreexplotación de los indígenas, aunada con las extendidas epidemias, resultantes de un paupérrimo nivel de vida, debilitaba a los trabajadores y produjo, desde los albores de la colonia, un continuo descenso demográfico. De aproximadamente 10 millones de indios que había en la zona central de México hacia 1521, quedaron, hacia las últimas décadas del siglo XVII, menos de 2 millones.

La marcha de la historia

Dado que nada surge de la nada, es necesario y natural que las formas coincidan, pero las repeticiones fársicas de la historia son sólo la manifestación preclara de la necesidad de transformación; es la tragedia, en sentido hegeliano, la que permite el desarrollo, es decir, la crisis en lenguaje marxista, crisis de la que emerge la semilla del cambio y que sólo puede germinar gracias a la contradicción interna que todo fenómeno trae consigo. Esta contradicción, en términos sociales e históricos es, naturalmente, la revolución.

La “cuarta transformación” y su concepción de la historia de México

Una de las características más importantes de la concepción de la historia de la "cuarta transformación" consiste en considerar que la actividad política de los "grandes hombres" constituye el resorte principal y casi exclusivo del desarrollo histórico. Por esto, la “cuarta transformación” explica los acontecimientos históricos de México tan sólo o esencialmente por las cualidades de los individuos que han tenido el poder político. Desde este punto de vista, la historia es obra de la actividad consciente de personalidades más o menos eminentes, quienes inculcan a una masa sumisa e ignorante tales o cuales ideas o sentimientos.

El derecho de reventar de miseria

Ricardo Flores Magón ha sido una de las figuras más significativas en la historia del movimiento obrero de nuestro país, pero al mismo tiempo uno de los prohombres de la Revolución Mexicana más relegados, a pesar de la centralidad de su papel político en la lucha por la autonomía del sector obrero y la consecución de un poder popular.

La concepción materialista de la historia: monismo o materialismo económico

No pocas veces la fórmula de “concepción materialista de la historia” provoca confusiones o prejuicios. Entre las confusiones más comunes destaca aquella que estriba en deducir su sentido del análisis puramente literal de las palabras que componen esa expresión. A partir de este procedimiento se concluye que dicha doctrina se limita a explicar “todo el hombre con el sólo cálculo de los intereses materiales”, mientras que niega “cualquier valor a todo interés ideal”. De este modo se le descarta facilonamente como una variedad más de “materialismo económico”, dando por hecho que todo su sentido consiste en atribuirle al “factor económico” una función exclusiva en la vida social.

Petróleo y comunidad

El futuro de México como Estado-Nación pasa por la recuperación de la tradición cardenista. Es importante sin embargo evaluar que estamos en condiciones distintas. El planeta reclama una reconsideración en cuanto a la industria energética. Poco a poco el petróleo y el carbón están siendo remplazadas por otro tipo de energías. La tradición cardenista en este punto sería invertir fuertemente en educación, tecnología y empresas públicas para la consolidación de las energías limpias, pero manteniendo la propiedad de los recursos en manos de los trabajadores y las trabajadoras. La patria, a final de cuentas, debe ser el disfrute común de todas las riquezas del territorio.

De revolucionarios a pistoleros. Historia de la Unión Campesina Independiente

Lázaro Méndez rescata las especificidades que determinaron que una organización derivada del Partido Comunista Mexicano tuviera su centro de acción en esa zona y las circunstancias históricas que definieron que, en menos de una década, la UCI evolucionara de un grupo con principios “revolucionarios” a un grupo de criminales pagados por el cacicazgo local. Además, el autor pone a discusión uno de los temas más manoseados en la historia política reciente, el de calificar a una organización de origen campesino, Antorcha, como “el brazo armado del PRI”.

Una mirada a la filosofía de Walter Benjamin a través de sus Tesis sobre la Historia

Es innegable que la visión de Walter Benjamin ha mantenido su vigencia precisamente porque lo que él alcanzó a ver con terror en la primera mitad del siglo XX se ha vuelto natural en nuestro siglo. El concepto de historia de Benjamin encierra no solo una crítica a la socialdemocracia, a su conformismo y su creencia estática de cambiar la historia, es, principalmente, una crítica a la idea que los hombres se han hecho de la historia, del supuesto progreso que en ella existe y de la fatalidad que significa reproducir esta visión, sobre todo en aquellos que fueron, son, y serán víctimas de ella.

El desarrollo del capitalismo

Considerar al imperialismo como una expresión puramente política e ideológica imposibilita cualquier análisis objetivo sobre el mismo.El imperialismo ha mudado de ropa. Ya no es el Imperio Británico, como observaba Hobson, ni el imperio alemán en el que Lenin y Hilferding centraron sus análisis. Ahora Estados Unidos lleva la voz cantante de la política económica y el imperialismo no tiene patria.

El mito de la juventud

Para América Latina, el mito fundacional de la nueva izquierda fue, tal vez, la Revolución Cubana. Este proceso dio como resultado el surgimiento de nuevas teorías que buscaban refutar y superar el marxismo, pero cuyo único mérito era el mito de la juventud.

Marxismo y activismo

El materialismo marxista no afirma una concepción contemplativa, pasiva, mecanicista o estática, sino una filosofía activista, de la acción. El marxismo es, ante todo, activismo.

Transformaciones

La historia ha demostrado que el problema toral de cualquier transformación social cualitativa consiste en preparar y organizar el cambio: la transición de una determinación a otra aparece como una ruptura cualitativa a partir de una serie de cambios cuantitativos.

Libertad y necesidad en la historia según el materialismo marxista

El materialismo marxista no reduce a la nada el papel de los individuos en la historia ni desconoce la objetividad de las vistas ideológicas (de los motivos implícitos o explícitos) a partir de los cuales las voluntades o los operadores de las vicisitudes históricas asimilan o captan “su propia obra”. No obstante al mismo tiempo afirma que “la libertad no es más que la necesidad hecha conciencia”. Las causas económicas “se transforman, en las cabezas de los hombres activos”, en motivaciones e intenciones conscientes.

Octavio Paz y la guerrilla

Las críticas de Octavio Paz a los movimientos guerrilleros estuvieron siempre atravesadas por su ruptura con la esfera de lo político. Cualquier acto reivindicativo surgido fuera de los canales tradicionales de la política suscitaba la desconfianza del poeta, al menos durante su periodo en la Revista Plural. El sindicalismo independiente y los movimientos estudiantiles corrieron la misma suerte.

Corderos disfrazados de lobos: la “revolución” moral de la 4T

En realidad, el “postulado moral” de intercambiar una conciencia por otra “viene a ser lo mismo que el interpretar de otro modo lo existente, es decir, de reconocerlo por medio de otra interpretación”. En esta medida, la 4T representa el perfecto conservadurismo, pese a su estridente fraseología supuestamente “revolucionaria”.

Un presidencialismo de amigos-enemigos

Desde la década de 1920 la política mexicana se enfrascó en una dinámica como la que expone Carl Schmitt, filósofo y jurista alemán de la ultraderecha, quien señala que el ejercicio de la política implica distinguir al amigo del enemigo. Con el paso de los años, esa política hostil quedó disimulada bajo una gruesa capa de maquillaje institucional. Hoy, la 4T reafirma esa forma de gobernar.