El Sueño Chino de Xi Jinping: ¿una política exterior imperialista?

¿Puede una potencia capitalista mundial no ser imperialista? Identificar a China como un país imperialista no implica cuestionar los avances que el país ha logrado en materia económica, social y tecnológica. El crecimiento del PIB a una tasa promedio de 10% durante las últimas cuatro décadas, la erradicación de la pobreza extrema en 2020, y el desarrollo de tecnología propia, sobre todo en el ramo de las telecomunicaciones, son expresiones del desarrollo exitoso de China. Sin embargo, es necesario caracterizar el papel que desempeña China a nivel mundial para conocer el impacto que este país puede tener en América Latina.

China frente a la crisis del multilateralismo

Biden promete dar un giro de 180° en la política exterior estadounidense y unir al “mundo libre” contra sus enemigos: China y Rusia. Lo cierto es que la economía estadounidense de hoy no goza del crecimiento de la posguerra, ni es la superpotencia única que señoreó al mundo durante los años 90, todo lo cual dificulta el restablecimiento de los esquemas multilaterales de gobernanza bajo la égida norteamericana. China se presenta como un polo de poder capaz de plantear una reorganización del orden político mundial.

RCEP: crece la influencia china en el mundo

No hay duda de que el RCEP se inscribe dentro de la lógica de la disputa política, económica e ideológica entre Estados Unidos y China por el liderazgo mundial; la nación oriental continúa avanzando gracias a su poderosa economía en despegue, que, pese a la ralentización de sus tasas de crecimiento en los últimos años, sigue siendo la más dinámica del mundo.

¿Quién le dio la victoria al MAS? Análisis de datos electorales

Si bien todas las encuestadoras (con la curiosa excepción de Página Siete) estimaron una victoria para el MAS en las elecciones del 18 de octubre, ninguna previó su magnitud: obtuvo 55,12%, seguido por Comunidad Ciudadana de Carlos Mesa con 28,85%; la más optimista de las encuestas le daba 44%. La magnitud de la diferencia obtenida hizo imposible cualquier intento sistemático de negar esa victoria a través de mecanismos no democráticos.

Continuación de una política exterior subordinada

Mientras la iconografía oficial se apoya en referentes patrióticos que inflaman el nacionalismo, en los hechos el gobierno de AMLO profundiza la lógica de subordinación y dependencia que ha caracterizado la historia contemporánea de México. Es esperable que la política exterior de México durante la “Cuarta Transformación” siga respondiendo a los intereses geopolíticos de Estados Unidos

Bolivia 2019. Pensando el Golpe de Estado desde el MAS

Las reflexiones de Linera y Moldiz permiten conocer la perspectiva de la dirigencia del MAS sobre el Golpe de Estado de 2019; algunas de sus conclusiones pueden aplicarse a otros gobiernos progresistas de la región que aspiran a trascender los problemas propios del neoliberalismo, el subdesarrollo y la dependencia. Aquí se apuntan cuatro de ellos.

Bulgaria, la cara oculta de Europa

Mientras el régimen imperante le sea funcional a los intereses políticos y económicos de Occidente, los búlgaros que se movilizan para construir un mejor país no contarán con el respaldo de las potencias europeas y norteamericanas.

Bielorrusia en la mira

A las potencias occidentales no les interesa la democracia: les interesan nuevos mercados para invertir sus capitales y al mismo tiempo aumentar su hegemonía mundial. No quieren mejorar la vida de los bielorrusos. Quieren someterlos al imperio de sus capitales y, simultáneamente, frenar a Rusia y China.

China avanza en la recuperación de Hong Kong

Con la aprobación de la Ley Nacional de Seguridad, China avanza en la recuperación de Hong Kong, mientras las potencias occidentales observan impotentes cómo su rival asiático acrecienta su poder. Parece que el imperialismo estadounidense y europeo se ha quedado sin cartas que jugar.