La Trampa de Tucídides y la Comunidad de Futuro Compartido: dos estrategias contrapuestas

La Trampa de Tucídides y la Comunidad de Futuro Compartido son dos estrategias contrapuestas: el éxito de una implica el fracaso de la otra. Estados Unidos se apega a la Trampa de Tucídides y busca detonar una guerra contra China que le permita derrotarla militarmente y mantener así su hegemonía mundial. China se rehúsa a entrar en guerra y busca inmiscuir a Asia, África y América Latina en la reforma del sistema político internacional.

Pedro Castillo presidente: nuevas esperanzas en Perú

El 28 de julio Pedro Castillo tomó protesta como presidente de Perú para el periodo 2021-2026. La llegada de un profesor rural, nacido en una de las regiones más pobres y marginadas del país, es ya un acontecimiento positivo para los sectores populares de Perú.

AMLO pide que Estados Unidos lidere alianza continental contra China

Este planteamiento de AMLO atenta directamente contra el espíritu bolivariano, contra la soberanía de los países latinoamericanos, y contra el derecho del pueblo chino a desarrollarse pacíficamente. Por otro lado, en perfecta sintonía con los intereses norteamericanos, AMLO llama a aceptar el imperialismo estadounidense como el menor de los males para América Latina.

Las protestas y los retos del socialismo cubano

Si Cuba sigue resistiendo y no renuncia al espíritu socialista de la revolución, el bloqueo seguirá, y con ello los problemas económicos que ha tenido el país desde que cayó la Unión Soviética en 1991. Si se asume este hecho, es responsabilidad del gobierno cubano encontrar la solución de esos problemas económicos. El socialismo cubano tiene el reto de actualizarse exitosamente, y en el corto plazo para convertirse en un “nuevo modelo de socialismo, próspero y sostenible”.

Contra el discurso de una nueva guerra fría

La idea de que el mundo se encamina a una nueva guerra fría ha sido ampliamente difundida por los principales medios de comunicación occidentales con el fin de instalarla como un nuevo sentido común. De acuerdo con este discurso de factura imperialista, el enemigo común al que deben derrotar los países libres y democráticos del mundo en esta nueva guerra fría es China. ¿Pero se apega este discurso a la realidad objetiva de una posible reedición del conflicto bipolar del siglo XX? Sencillamente no.

Por qué China no amenaza el orden internacional liberal

China no es una potencia revisionista. No plantea destruir el orden internacional liberal y en su lugar construir otro orden marcado por el totalitarismo. Lo que sí promueve es que la institucionalidad internacional refleje mejor la diversidad social y cultural del mundo y no solo la occidental. Quiere un orden internacional más plural en el que los Estados históricamente no hegemónicos reciban un trato más igualitario.

Colombia, advertencia para México

La propuesta de reforma fiscal enviada por el presidente de Colombia, Iván Duque, al Congreso de su país detonó una intensa movilización política por parte de los sectores populares y las clases medias de todo el país en contra de las modificaciones propuestas. El caso de Colombia puede ser una advertencia para México. El Estado mexicano también necesita urgentemente una reforma fiscal. Con las condiciones económicas actuales de las clases trabajadoras de México, cargarles con más impuestos sería jugar con fuego. el gobierno de México bien haría en tener presente la experiencia colombiana.

¿Por qué China no es imperialista? Argumentos de una discusión abierta

La creciente influencia económica de China a nivel mundial ha suscitado un importante debate entre los académicos de la tradición marxista: ¿es China un país imperialista? La cuestión surge de una premisa básica: si todos los países capitalistas desarrollados tienden a convertirse en imperialistas por la propia naturaleza del capital, entonces China, que es ya un país capitalista desarrollado, debe ser, o está en camino de serlo, un país imperialista. La mayoría de los análisis responden positivamente a la pregunta planteada; sin embargo, hay algunas voces discordantes.

Atilio Borón y el socialismo del siglo XXI

Siguiendo la óptica marxista de Atilio Borón, el socialismo del siglo XXI debe ser un modelo económico-político que busque retomar lo perdurable del llamado socialismo realmente existente y superar aquellos aspectos donde los experimentos socialistas del pasado no tuvieron éxito. Un elemento importante debe ser el protagonismo del sujeto popular. No se puede crear una nueva vía socialista si no se garantiza el protagonismo del pueblo.

Repercusiones del conflicto sino-soviético en la política exterior china: de la ideología a la realpolitik

El conflicto sino-soviético se produjo, fundamentalmente, a nivel ideológico. De ser un aliado fundamental, la URSS se convirtió en el principal enemigo estratégico para China. La política exterior de la República Popular China pasó de estar definida por los principios ideológicos del comunismo (1949-1971) a la realpolitik (1971-1991).

La crisis del imperio, un nuevo capítulo

La relativa estabilidad del imperio norteamericano es un espejismo detrás del cual se encubren innumerables problemas estructurales cuyo desenlace inevitablemente ahondará más la polarización política que ha ido creciendo en sus entrañas.

El Sueño Chino de Xi Jinping: ¿una política exterior imperialista?

¿Puede una potencia capitalista mundial no ser imperialista? Identificar a China como un país imperialista no implica cuestionar los avances que el país ha logrado en materia económica, social y tecnológica. El crecimiento del PIB a una tasa promedio de 10% durante las últimas cuatro décadas, la erradicación de la pobreza extrema en 2020, y el desarrollo de tecnología propia, sobre todo en el ramo de las telecomunicaciones, son expresiones del desarrollo exitoso de China. Sin embargo, es necesario caracterizar el papel que desempeña China a nivel mundial para conocer el impacto que este país puede tener en América Latina.

China frente a la crisis del multilateralismo

Biden promete dar un giro de 180° en la política exterior estadounidense y unir al “mundo libre” contra sus enemigos: China y Rusia. Lo cierto es que la economía estadounidense de hoy no goza del crecimiento de la posguerra, ni es la superpotencia única que señoreó al mundo durante los años 90, todo lo cual dificulta el restablecimiento de los esquemas multilaterales de gobernanza bajo la égida norteamericana. China se presenta como un polo de poder capaz de plantear una reorganización del orden político mundial.

Nuevo gobierno de Bolivia: la hora de la unidad

El proceso boliviano demostró resistencia ante las agresiones internas de la derecha boliviana y sus padrinos internacionales, pero no hay nada definitivo todavía. Ahora es cuando más unidad organizativa y lucha ideológica se necesita.

RCEP: crece la influencia china en el mundo

No hay duda de que el RCEP se inscribe dentro de la lógica de la disputa política, económica e ideológica entre Estados Unidos y China por el liderazgo mundial; la nación oriental continúa avanzando gracias a su poderosa economía en despegue, que, pese a la ralentización de sus tasas de crecimiento en los últimos años, sigue siendo la más dinámica del mundo.

¿Quién le dio la victoria al MAS? Análisis de datos electorales

Si bien todas las encuestadoras (con la curiosa excepción de Página Siete) estimaron una victoria para el MAS en las elecciones del 18 de octubre, ninguna previó su magnitud: obtuvo 55,12%, seguido por Comunidad Ciudadana de Carlos Mesa con 28,85%; la más optimista de las encuestas le daba 44%. La magnitud de la diferencia obtenida hizo imposible cualquier intento sistemático de negar esa victoria a través de mecanismos no democráticos.

Continuación de una política exterior subordinada

Mientras la iconografía oficial se apoya en referentes patrióticos que inflaman el nacionalismo, en los hechos el gobierno de AMLO profundiza la lógica de subordinación y dependencia que ha caracterizado la historia contemporánea de México. Es esperable que la política exterior de México durante la “Cuarta Transformación” siga respondiendo a los intereses geopolíticos de Estados Unidos