Por Ehécatl Lázaro | Mayo 2026
Mao Zedong, Pensamiento de Mao Zedong y Maoísmo son términos relacionados, pero diferentes. El primero se refiere al líder supremo de la revolución china desde 1935, fundador de la Nueva China y máximo dirigente del país hasta 1976. El segundo término, Pensamiento de Mao Zedong, no se refiere a todo lo que pensó, escribió o hizo Mao en sus 82 años de vida, sino a un concepto acuñado por el Partido Comunista de China para sistematizar los principales aportes teóricos de Mao. El tercero, Maoísmo, es una tradición ideológica y política inspirada en las ideas y las obras de Mao, con alcances mundiales y ramificaciones en prácticamente todos los países del mundo[1]. En este texto no hablaré sobre Mao Zedong como figura histórica ni del Maoísmo, sino principalmente del Pensamiento de Mao Zedong.
El Pensamiento de Mao Zedong no fue acuñado por Mao. Fue propuesto por Wang Jiaxiang, destacado comunista chino, en un artículo que publicó en 1943 en el Diario Liberación (Jiefang Ribao), periódico que circulaba en los territorios controlados por los comunistas durante la invasión japonesa y la guerra contra los nacionalistas. Posteriormente, Liu Shaoqi, uno de los cinco dirigentes más importantes del Partido Comunista[2], lo incluyó en el informe que rindió al VII Congreso del Partido, celebrado en 1945[3], elevándolo a la categoría de teoría guía del Partido. En los párrafos iniciales de su informe, Liu Shaoqi introduce el Pensamiento de Mao Zedong:
“La razón por la cual nuestro Partido ha podido lograr éxitos tan grandes es que desde el principio ha sido un partido proletario de nuevo tipo, un partido verdaderamente dedicado a servir al pueblo chino y construido sobre una sólida base teórica del Marxismo-Leninismo sinizado. Habiendo adoptado el Pensamiento de Mao Zedong -la teoría que integra al Marxismo-Leninismo con la práctica de la revolución china- como guía de todo nuestro trabajo, nuestro Partido ha formulado un programa revolucionario y políticas revolucionarias que representan verdaderamente los intereses del pueblo chino […] Es bajo la guía del Pensamiento de Mao Zedong que nuestro Partido ha reunido a los representantes más leales, valientes, políticamente conscientes y bien disciplinados de las clases trabajadoras chinas, convirtiéndose en la vanguardia organizada de las clases trabajadoras de China” (Liu Shaoqi, 1945). Fue la primera vez que el término Pensamiento de Mao Zedong apareció en los documentos del Partido.
En el apartado correspondiente a la teoría que guía al Partido, Liu Shaoqi desarrolla en extenso qué es el Pensamiento de Mao Zedong, cuáles son sus implicaciones y por qué se ha convertido en la bandera ideológica de los comunistas chinos. Algunas de las ideas centrales son: “el Pensamiento de Mao Zedong es el marxismo aplicado a China”; “es la aplicación del Marxismo-Leninismo a la historia, las condiciones sociales y la experiencia revolucionaria de China”; “consiste en las teorías del camarada Mao Zedong sobre la historia, la sociedad y la revolución de China”; “es el resultado de la lucha revolucionaria contra los enemigos extranjeros y nacionales, pero también contra ideas erróneas en el Partido, como las desviaciones de izquierda, el capitulacionismo, el dogmatismo y el empirismo”. La consagración del Pensamiento de Mao Zedong se reflejó en su inclusión en los estatutos del Partido, en el marco de ese VII Congreso.
A pesar de la exposición de Liu Saoqi, no queda claro cuáles son las teorías, principios o contenido específico del Pensamiento de Mao Zedong, pero ese vacío puede llenarse si consideramos el contexto en el que se realizó el Congreso: Yan’an, 1945. Para ese momento, Mao ya había escrito abudantemente sobre los problemas militares-estratégicos, filosóficos y políticos que enfrentaba el Partido[4]. En el terreno militar-estratégico, su doctrina se encuentra contenida principalmente en tres tratados: “Problemas estratégicos de la guerra revolucionaria de China” (1936), “Problemas estratégicos de la guerra de guerrillas contra el Japón” (1938) y “Sobre la guerra popular prolongada” (1938). En el terreno filosófico destacan: “Sobre la práctica” (1937), “Sobre la contradicción” (1937), “Contra el liberalismo” (1937) y “Sobre arte y literatura” (1942). En el aspecto político: “Análisis de las clases de la sociedad china” (1926), “Informe sobre una investigación del movimiento campesino en Hunan” (1927). “¿Por qué puede existir el poder rojo en China?” (1928), “Sobre la rectificación de las ideas erróneas en el Partido” (1929), “La revolución china y el Partido Comunista de China” (1939), “Sobre la Nueva Democracia” (1940), y “Rectifiquemos el estilo de trabajo del Partido” (1942). A las teorías desarrolladas por Mao en esos escritos se refería Liu Shaoqi.
Dos características me interesa destacar del Pensamiento de Mao Zedong cuando fue elevado a teoría guía del Partido, en 1945. La primera es que se constreñía a la realidad china. En sus escritos, sus análisis no tienen aspiraciones de aplicación mundial, sino que aborda problemas que brotan de la realidad china y ofrece soluciones para esa realidad; quizá la única excepción son sus escritos filosóficos, que por su propia naturaleza tienen un grado de abstracción mayor, pero incluso en esos casos, la manera en la que ejemplifica y aterriza sus razonamientos está estrechamente ligada a la realidad china. La segunda característica es que el Pensamiento de Mao Zedong no está claramente delimitado en términos de su contenido y sus aplicaciones. No estaba sistematizado. Hasta ese momento, el Pensamiento de Mao Zedong era un equivalente de lo que escribía, pensaba o hacía Mao. No había una diferencia clara, una separación. Las nuevas ideas que desarrollaba Mao Zedong, automáticamente pasaban a formar parte del Pensamiento de Mao Zedong.
Tras la fundación de la Nueva China, el Pensamiento de Mao Zedong continuó desarrollándose. Una de las principales diferencias con respecto al periodo revolucionario fue el alcance de la teoría. Con el triunfo de la Revolución, los comunistas chinos consideraron que su experiencia podía servir como caso de estudio para los comunistas de todo el mundo, especialmente para los comunistas del Sur Global, cuyas sociedades compartían con la china rasgos escenciales, como una población mayoritariamente campesina, el sometimiento a las potencias imperialistas, y el subdesarrollo económico y tecnológico. El Pensamiento de Mao Zedong fue considerado por el Partido ya no sólo como una aplicación exitosa del marxismo a la realidad china, sino también como un marxismo generalizable a todo el mundo. En los primeros años de la Nueva China, Mao y Stalin acordaron una división del mundo revolucionario: la URSS impulsaría las revoluciones socialistas en Occidente, y China lo haría en el Oriente. En esa etapa el pensamiento de Mao Zedong comenzó a ser exportado de China principalmente hacia Corea, Vietnam, Laos, Camboya, Indonesia, Filipinas, Myanmar, Malasia, Nepal e India.
La disputa sino-soviética fue una segunda etapa de la exportación del Pensamiento de Mao Zedong. Para los comunistas chinos, la URSS de Kruschov había renunciado a los principios fundamentales del Marxismo-Leninismo, y se había convertido en una potencia imperialista tan nociva como Estados Unidos para los pueblos del mundo. El Pensamiento de Mao Zedong se erigió como único representante y verdadero continuador del Marxismo-Leninismo ante el revisionismo representado por la Unión Soviética. Mientras los soviéticos postulaban la coexistencia pacífica con el mundo capitalista, los comunistas chinos llamaban a la rebelión de los pueblos hasta acabar con el enemigo capitalista e imperialista. No sólo las Ediciones en Lenguas Extranjeras de Beijing comenzaron a publicar las principales obras del Marxismo-Leninismo-Pensamiento de Mao Zedong en diferentes idiomas para tener circulación mundial, sino que también China buscó activamente asesorar, apoyar y entrenar a los movimientos comunistas (maoístas) del mundo en sus respectivas luchas revolucionarias. El Partido Comunista de China ya no veía al Pensamiento de Mao Zedong como una teoría restringida a sus fronteras nacionales, sino que se había convertido en la vanguardia teórica de los comunistas de todo el mundo. De ser una teoría que originalmente sólo servía para los revolucionarios chinos, se volvió, a los ojos del Partido, en una teoría de alcance mundial.
En el periodo posterior al establecimiento de la Nueva China, el contenido teórico del Pensamiento de Mao Zedong siguió siendo un equivalente de todo aquello que escribía Mao. Líder infalible durante la lucha revolucionaria, Mao tuvo equivocaciones importantes en el Gran Salto Adelante y la Revolución Cultural. Esto presentó dificultades al interior del Partido. Estar en desacuerdo con Mao no implicaba sólo discrepar políticamente del líder máximo de los comunistas, sino también discrepar de la ideología del Partido y del Marxismo-Leninismo. Había una equivalencia entre el marxismo-leninismo, el Pensamiento de Mao Zedong, lo que decía Mao Zedong y la verdad. De esa ahí se deriva, sin muchas mediaciones lógicas, la posición que Hua Guofeng capturó al formular su frase emblema: “los dos lo que sea”. Al morir Mao y ser sucedido por Hua Guofeng como Secretario General del Partido, Hua erigió como su programa “los dos lo que sea”, que significaba: todo lo que dijo Mao Zedong y todo lo que hizo Mao Zedong es correcto y debe ser continuado. La formulación de Hua Guofeng no es caprichosa, sino que surge lógicamente de la manera en la que el Partido había entendido el Pensamiento de Mao Zedong hasta entonces[5].
Para la mayoría de los líderes comunistas más importantes era evidente que el Partido y el país no podían mantener las políticas que habían prevalecido durante los últimos años de Mao. Pero hacer un cambio drástico como el que planteaban presentaba una disyuntiva. Una opción era renunciar a Mao y hacer con él lo que Krushov hizo con Stalin, pero eso significaría negar toda legitimidad al Partido, pues a diferencia del Partido Comunista de la URSS, que después de renunciar a Stalin todavía tenía a Lenin, si los comunistas chinos renunciaban a Mao no les quedaba nada para anclar su legitimidad. La otra alternativa era hacer una revaloración de la figura histórica de Mao y del Pensamiento de Mao Zedong, de manera que el Partido no renunciara a él, sino que lo resignificara. Ese camino fue el que siguió el Partido, encabezado por Deng Xiaoping.
El documento donde se encuentra de forma más clara esta revaloración es la “Resolución sobre ciertas cuestiones de la historia de nuestro Partido desde la fundación de la República Popular China” (1981), elaborado por el Comité Central del Partido[6]. En él se señalan los principales errores de Mao. Sobre el Gran Salto Adelante se dice: “el camarada Mao Zedong y muchos líderes, tanto en el centro como en las localidades, se habían vuelto complacientes con sus éxitos, estaban impacientes por obtener resultados rápidos y sobreestimaron el papel subjetivo de la voluntad y los esfuerzos humanos”. Sobre el Movimiento de Educación Socialista, antesala de la Revolución Cultural: “el camarada Mao Zedong generalizó y absolutizó la lucha de clases, posición que él mismo y el Partido habían superado ya en 1956”. Sobre la Revolución Cultural, se señala que el principal responsable fue Mao, pero, y aquí está la clave, se matiza lo siguiente: “Estas erróneas tesis izquierdistas que llevaron al camarada Mao Zedong a iniciar la Revolución Cultural evidentemente iban en contra del Pensamiento de Mao Zedong, que es la integración de los principios universales del Marxismo-Leninismo con la práctica concreta de la revolución china”. La figura histórica de Mao Zedong y el Pensamiento de Mao Zedong fueron separados.
Por su importancia crucial, la Resolución destina un apartado específicamente a clarificar el “Rol histórico del camarada Mao Zedong y el Pensamiento de Mao Zedong”. Ahí se establece con claridad: “el Pensamiento de Mao Zedong es una teoría original que ha enriquecido y desarrollado el Marxismo-Leninismo en los siguientes aspectos”: la revolución de la Nueva Democracia, la revolución socialista y la construcción socialista, la construcción del ejército revolucionario y la estrategia militar, el trabajo ideológico, político y cultural, y la construcción del Partido. Continúa la delimitación terminológica: “el alma viva del Pensamiento de Mao Zedong es su posición, su punto de vista y su método, que pueden sintetizarse en tres puntos básicos: buscar la verdad en los hechos, la línea de masas y la independencia y el autosostenimiento”. A pesar de los errores cometidos por Mao en sus últimos años, el Partido sostiene a lo largo del documento que la responsabilidad la comparte todo el liderazgo y no recae sólo en Mao[7]. Se reconocen sus errores, pero en la evaluación general se establece que “el camarada Mao Zedong fue un gran marxista, un gran revolucionario proletario, un gran estratega y un gran teórico”.
La Resolución modificó el alcance mundial del Pensamiento de Mao Zedong y separó a Mao del pensamiento que lleva su nombre. Bajo el liderazgo de Deng, el Pensamiento de Mao Zedong volvió a ser una teoría surgida de la realidad china y aplicable exclusivamente a ella. Al mismo tiempo, la fuerte actividad internacional que había tenido el Partido previamente quedó definitivamente enterrada, si bien el propio Mao había renunciado a ella al menos desde 1972, cuando él y Nixon se entrevistaron en Beijing. La Resolución también delimitó el contenido del Pensamiento de Mao Zedong, especificó su relación con Mao y eliminó del Pensamiento de Mao Zedong las tesis sostenidas por Mao en sus últimos años de vida. Por esa razón, las Obras Escogidas de Mao Zedong que publica el Partido contemplan los escritos de Mao hasta 1957, pero dejan fuera toda la producción escrita de sus últimos veinte años de vida.
Resumiendo, el Pensamiento de Mao Zedong ha pasado por tres etapas. La primera es la etapa de su desarrollo y maduración, donde es entendido como la nacionalización del marxismo en China, circunscrita a sus fronteras nacionales y contenida en los escritos de Mao Zedong. Esa etapa corresponde al periodo de la lucha revolucionaria. La segunda es la etapa donde deja de ser entendido como una mera nacionalización del marxismo en China y es considerado como una teoría con alcance global, que puede guiar a los pueblos del mundo (sobre todo del Sur Global) en su lucha revolucionaria; se mantuvo la equivalencia entre lo que escribe Mao y el Pensamiento de Mao Zedong. Esta es la etapa posterior a la fundación de la Nueva China. La tercera etapa es donde la teoría pierde su carácter mundial y vuelve a ser sólo una teoría china, al mismo tiempo que se sistematiza su contenido y se separa de las tesis mantenidas por Mao en sus últimos años de vida. Con esa revaloración, Deng metió el genio a la lámpara. Esta tercera etapa comenzó en 1978 y continúa hasta la actualidad.
Más allá de la valoración oficial del Partido sobre el Pensamiento de Mao Zedong, las posiciones políticas enarboladas por Mao en sus últimos años mantienen cierto arraigo en la sociedad china. Bo Xilai, alcalde de Chongqin, una de las cinco ciudades más importantes de China, aplicó durante su gobierno (2007-2012) políticas directamente extraidas de la Revolución Cultural. Luego fue arrestado por corrupción. En 2016, fue erigida en Henan, no por el gobierno, sino por la gente del condado, una colosal estatua dorada, de 37 metros de altura, de Mao Zedong. Luego fue demolida por no tener permisos de construcción. Los grupos de académicos e intelectuales que pugnan por dar un viraje general hacia el último Mao están presentes en las universidades más prestigiosas del país. “Utopía”, uno de ellos, permanentemente enfrenta clausuras de su sitio web. En 2021, el New York Times se preguntaba por qué Mao Zedong estaba teniendo un renacimiento entre los jóvenes de la generación Z en China (Li Yuan). En 2026, un analista chino observaba con preocupación que los jóvenes de China extrañaban la Revolución Cultural y romantizaban a algunos de sus líderes (Shijie Wang). Yinhao Zhang (2026) propone que las raíces materiales de la «fiebre por Mao» de los jóvenes chinos son los costos naturales de la economía de mercado y el fin del hipercrecimiento económico: desigualdades, privilegios de clase y unas expectativas de prosperidad frustradas para toda una generación. En mi experiencia personal, los jóvenes chinos que han leído directamente a Mao (supongo que no son la mayoría) desarrollan un profundo respeto y aprecio por sus ideas y su figura, y se expresan de él en los términos más elevados. Así, a pesar de que el Partido advierte permanentemente a sus filas contra los “errores de izquierda” como los que cometió Mao en sus últimos años[8], e insiste en separar el Pensamiento de Mao Zedong de la figura histórica, a nivel social esta separación es menos clara.
Ehécatl Lázaro es maestro en Estudios de Asia y África, especialidad China, por El Colegio de México.
NOTAS
[1] Julia Lovell (2019) aborda el caso de algunas organizaciones maoístas en Perú, Inglaterra, Camboya, Nepal e Indonesia, aunque desde un prisma ideológico que ocasionalmente distorciona el análisis.
[2] En ese Congreso, el Politburó del Partido estaba conformado por Mao Zedong, Zhu De, Liu Shaoqi, Zhou Enlai y Ren Bishi.
[3] El VII Congreso del Partido fue especialmente significativo en la historia del Partido. El VI Congreso se había celebrado 17 años antes, en 1928, en Moscú. Fue el liderazgo del Partido electo en 1928 el que condujo a diferentes descalabros y contra el que Mao desarrolló su propia línea política. Si bien desde la Conferencia de Zunyi, en 1935, Mao ya era el máximo líder del grueso de los comunistas chinos, seguía habiendo tensiones en el liderazgo. El papel de Mao como líder máximo del Partido quedó formalizado hasta el VII Congreso. Sobre el tema, revisar Ehécatl (2022).
[4] Los escritos más significativos, incluidos los que menciono aquí, se encuentran en los tomos 1, 2 y 3 de las Obras Escogidas de Mao Zedong.
[5] Abordar aquí la cuestión de por qué se estableció esa equivalencia y por qué no era posible objetar la autoridad de Mao en el seno del Partido nos alejaría del problema central. Para una discusión detallada del tema, revisar Yan Sun (1995).
[6] Todas las citas a continuación provienen de la Resolución.
[7] Deng Xiaoping insistió, al revisar el borrador de la Resolución, en que el documento tenía que reflejar correctamente que todo el liderazgo del Partido, incluido él mismo, eran corresponsables del Gran Salto Adeltante y la Revolución Cultural.
[8] Advertencias presentes en los Estatutos del Partido aprobados en el XX Congreso (2022) y en la “Resolución del Comité Central del Partido Comunista de China sobre los importantes éxitos y las experiencias históricas del Partido en su lucha centenaria” (2021).
Referencias
Ehécatl Lázaro (2022), “El Movimiento de Rectificación y el triunfo de Mao dentro del Partido Comunista de China”, CEMEES. Disponible en: https://cemees.org/2022/12/22/el-movimiento-de-rectificacion-y-el-triunfo-de-mao-dentro-del-partido-comunista-de-china/
Julia Lovell (2019), “Maoism. A Global History”, Knopf.
Li Yuan (2021), “Why China’s Young People Are Embracing Chairman Mao”, The New York Times. Disponible en: https://www.nytimes.com/2021/07/08/business/china-mao.html
Liu Shaoqi (1945), “On the Party”. Disponible en: https://www.marxists.org/reference/archive/liu-shaoqi/1945/on-party/index.htm
Mao Zedong (varios años), “Obras Escogidas”, Tomos 1, 2 y 3. Disponible en https://sp.theorychina.org.cn/llzg-xbyy/obras-de-los-dirigentes-de-china_639/ también en: https://www.marxists.org/espanol/mao/indice.htm
Partido Comunista de China (1981), “Resolution on certain questions in the history of our party since the founding of the People’s Republic of China”. Disponible en: https://www.marxists.org/subject/china/documents/cpc/history/01.htm
Partido Comunista de China (2022), “Estatutos del Partido Comunista de China”. Dosponible en: https://spanish.news.cn/20221026/c9a8f0b315114317b9f891469e89e8d1/c.html
Partido Comunista de China (2022), “Resolución del Comité Central del Partido Comunista de China sobre los importantes éxitos y las experiencias históricas del Partido en su lucha centenaria”. Disponible en: https://www.fmprc.gov.cn/esp/wjdt/zyjh/202210/t20221026_10792080.html
Shijie Wang (2026), “Longing for the Cultural Revolution in China Today”, China Talk. Disponible en: https://www.chinatalk.media/p/longing-for-the-cultural-revolution
Yan Sun (1995), “The Chinese Reassessment of Socialism, 1976-1992”, Princeton University Press.
Yunhao Zhang (2026), «The Material Basis of a Spectre: Why China’s Youth Are Rediscovering Mao», Monthly Review. Disponible en: https://monthlyreview.org/articles/the-material-basis-of-a-spectre/
