Transición energética: estafa para el Sur Global

Por Samira Sánchez | Julio 2025

Mediante varios medios y organismos internacionales, la transición energética se ha divulgado como la solución a la emergencia climática. La transición energética implica abandonar gradualmente los combustibles fósiles y adoptar fuentes de energías renovables como la solar, eólica, hidroeléctrica y geotérmica, además de mejorar la eficiencia energética y promover tecnologías limpias. De forma específica, el objetivo siete de la agenda 2030 busca garantizar el acceso a energías asequibles, fiables, sostenibles y modernas para todos.

Cuando se cumpla la fecha límite, los gobiernos de los países que firmaron el acuerdo, entre los que se encuentra el de México, tendrán que dar cuentas sobre los avances en tal objetivo. Los más avanzados en este camino son Alemania mediante el uso de energías renovables y la electromovilidad, la mayoría de los demás países de la Unión Europea, así como Estados Unidos y Canadá, que también están siguiendo estrategias similares.

Un elemento clave que se está obviando en la transición energética es de dónde vendrán los materiales necesarios para llevarla a cabo. Se piensa que como son energías renovables, hay disponibilidad sin límite de la energía solar, del viento y demás fuentes. Sin embargo, este discurso olvida los requerimientos materiales para los dispositivos, artefactos para la generación, y sobre todo de la territorialidad de tales materiales, aunque en este año han salido peleas por tierras raras entre países como China, Estados Unidos y otros de la Unión Europea que sugieren su importancia.

Un sistema energético alimentado por tecnologías de energía limpia difiere profundamente de uno alimentado por recursos tradicionales de hidrocarburos.  Según cálculos de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) el consumo de minerales y menas se multiplicará si se pretende alcanzar los objetivos fijados en la Agenda 2030. El consumo de litio se incrementará en 60 veces, el de grafito 25 veces, el de cobalto 21 veces, el de níquel se multiplicará por 19.

La mayoría de ellos es por el desarrollo de las energías eléctricas. Un automóvil eléctrico promedio necesita seis veces más minerales que un automóvil con motor de combustión; una planta de energía eólica necesita, en comparación con una planta de energía a gas de rendimiento similar, nueve veces más minerales.

La mayoría de los minerales y metales utilizados en Alemania y el resto de Europa provienen de América Latina. En la región se encuentra el triángulo de litio -Bolivia, Chile y Argentina-, que posee grandes yacimientos metalíferos que son necesarios para la electromovilidad. El litio se encuentra allí en lagos salados a una altitud de más de 5,000 metros, en ecosistemas únicos. Los tres países enfrentan crisis económicas, y para superarla ocupan su litio como moneda de cambio para que se lo lleven a los países del Norte Global.

Esto, además de socavar las esperanzas para la transición energética en los países pobres, tiene altos impactos ambientales negativos. La disminución del nivel de las aguas subterráneas provoca el arremolinamiento del viento sobre residuos secos de productos químicos utilizados. Esto pone en peligro el sustento de las personas de la región que viven de la agricultura. Si bien hay regulaciones ambientales, a menudo flaquean ante la necesidad de inversiones en los países pobres.

La lucha por la transición energética debería tomar en cuenta los aspectos de la sociedad capitalista en la que vivimos. Tal como está planteada la agenda 2030 no reconoce la complejidad y la profundidad de la emergencia climática. Se trata de una crisis basada en la dominación de la naturaleza y su mercantilización, así como del colonialismo que han ejercido los países del Norte a los del Sur Global. Por tanto, la verdadera transición energética pasaría por pensar otro modo de organizarnos para producir y consumir.


Samira Sánchez es maestra en Estudios Urbanos por El Colegio de México e investigadora del Centro Mexicano de Estudios Económicos y Sociales.

Scroll al inicio

Descubre más desde CEMEES

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo