Por Ehécatl Lázaro | Mayo 2025
El concepto de poder suave fue acuñado por Joseph Nye, teórico estadounidense de las Relaciones Internacionales. Según Nye, los Estados pueden ejercer su poder en la arena internacional de dos formas distintas: poder duro (hard power) y poder suave (soft power). Tradicionalmente, el poder duro se entiende como la coerción que el Estado A ejerce sobre el Estado B para obtener los fines que persigue el Estado A. Las fuentes del poder duro son dos: las fuerzas armadas y la economía. Con un ataque armado o con sanciones económicas, A puede obligar a B a comportarse de una forma determinada. Por su parte, el poder suave se entiende como la atracción o persuasión que A ejerce sobre B; no hay coerción, sino convencimiento. En la jerga de las Relaciones Internacionales se diría que A busca ganarse los corazones y las mentes de B. Las fuentes del poder suave, de acuerdo con Joseph Nye, son básicamente tres: 1) la cultura, 2) los valores políticos, y 3) la política exterior; pero acota que también la economía puede servir como fuente de poder suave.
En los últimos 20 años, China ha venido haciendo un esfuerzo conciente para aumentar su poder suave. En 2007, el presidente Hu Jintao señaló: “El gran rejuvenecimiento de la nación china será acompañado por el florecimiento de la cultura china … Debemos fortalecer la cultura como parte del poder suave de nuestro país”. En 2014, el presidente Xi Jinping dijo: “Debemos aumentar el poder suave de China, ofrecer una buena narrativa china y comunicar mejor los mensajes de China al mundo”. Esta toma de conciencia del liderazgo chino sobre la importancia del poder suave se materializó en políticas específicas, como la creación de los Institutos Confucio, fundados en 2004, para la enseñanza del idioma y la cultura de China en todo el mundo. Actualmente, en México hay cinco Institutos Confucio, 42 en América Latina y 540 en todo el mundo. Con esta política, China ha acercado más su cultura a los pueblos del mundo, despertando interés y combatiendo estereotipos arcaicos.
De acuerdo con el Global Soft Power Index 2025, elaborado por la consultora británica Brand Finance, China desbancó este año a Reino Unido y se colocó como el segundo país con mayor poder suave a escala mundial, sólo por detrás de Estados Unidos. Este posicionamiento de China es resultado de dos grandes procesos. Por un lado, la política china de usar más eficientemente sus recursos de poder suave: medios de comunicación que lleguen a más públicos, haciendo uso de todas las plataformas; intercambios de personas, bajo el esquema de actividades académicas, diplomáticas, culturales, deportivas, etc.; facilidades para atraer turistas, con el relajamiento de la política de visado para algunos países; entre otras medidas. Todo esto coincide con el lanzamiento de grandes iniciativas desde el gobierno, como la Iniciativa de la Franja y la Ruta, la Iniciativa de Desarrollo Global, la Iniciativa Seguridad Global y la Iniciativa de Civilización Global, dándole un fuerte impulso a la imagen positiva de China a nivel mundial.
El otro gran proceso que ha contribuido a aumentar el poder suave de China es el declive de Estados Unidos. Hasta hace una década, Estados Unidos era percibido por la mayoría del mundo como un modelo de país en términos económicos, políticos, culturales, tecnológicos, etc. Sin embargo, la crisis que enfrenta el país desde hace una década ha afectado negativamente su poder suave. Considerando las cuatro fuentes de poder suave que señala Joseph Nye, puede decirse que 1) la cultura de Estados Unidos se mantiene como un pilar fuerte, pues el cine de Hollywood, los artistas contemporáneos y la cultura pop, siguen siendo referentes culturales para una parte importante de la humanidad. 2) Los valores políticos estadounidenses están en crisis. La democracia liberal, que antaño ondeaba en Washington como bandera sagrada, y que se presentaba al mundo como el mejor de los sistemas políticos posibles, está siendo cuestionada por la propia sociedad estadounidense y por el presidente Trump. 3) La política exterior de Estados Unidos se muestra ahora más cruda y torpe que en las décadas pasadas. Trump quitó la máscara diplomática que Washington había usado para presentarse como defensor del orden liberal, de los derechos humanos, de la globalización y del libre comercio, mientras bombardeaba países en Medio Oriente e impulsaba revoluciones de colores. Ahora el mundo puede ver más claramente el verdadero rostro de Estados Unidos, sin maquillaje que lo hermosee. 4) La economía estadounidense ha venido perdiendo participación en el PIB mundial, conforme otras economías han comenzado a desarrollarse, particularmente el caso de China. Ya no se habla fácilmente de la economía estadounidense como un modelo a seguir.
Si analizamos esas mismas cuatro fuentes de poder suave para el caso de China, puede verse que 1) su cultura, aunque sigue sin ser tan conocida a nivel mundial, se comprende mejor ahora y genera más interés, conforme China ha venido ocupando el centro de la agenda noticiosa. 2) Los valores políticos de China, consistentes en un gobierno fuerte, que persigue la armonía y la estabilidad, que planifica a largo plazo, y que tiene una alta legitimidad entre la ciudadanía, empiezan a ser bien percibidos en el mundo, ante la crisis de las democracias liberales en el Norte Global. 3) La política exterior de China, de respeto, no intervención en asuntos internos y promoción del multilateralismo, también ha proyectado a Beijing como un actor maduro y confiable. Por último, 4) el éxito económico de China ha generado admiración en todo el Sur Global, despertando interés en su experiencia como caso exitoso de desarrollo.
Por todas estas razones, China no sólo alcanzó ya el segundo lugar como país con mayor poder suave, sino que, según el informe de abril de 2025 de Ipsos, por primera vez más gente a nivel global piensa que China (49%) tendrá un impacto positivo en el mundo mayor que el que tendrá Estados Unidos (46%). Las estrategias de Beijing para aumentar su poder suave, ayudadas por el declive de Washington, están dando buenos resultados.
Ehécatl Lázaro es maestro en Estudios de Asia y África, especialidad China, por El Colegio de México.
