¿Por qué China no ayuda más a Cuba?

Por Ehécatl Lázaro | Noviembre 2024

Cuba atraviesa serios problemas económicos derivados del criminal bloqueo impuesto por Estados Unidos desde hace más de 60 años, pero los graves fenómenos vistos en 2024 muestran una situación alarmante: en febrero el gobierno cubano solicitó por primera vez a la ONU apoyo para entregar leche a niñas y niños del país, y en octubre el país se quedó sin electricidad durante varios días, paralizando la actividad económica y social de la isla. Ante esta crisis, países como Rusia, Venezuela, Nicaragua, Irán e incluso México, han ayudado económicamente a Cuba a través del suministro de petróleo, llegando a acuerdos para contratar médicos cubanos, o abriendo líneas de crédito. Algunas voces preocupadas por la situación se preguntan por qué China, la gran potencia económica, no hace más por ayudar a Cuba. Detrás de este razonamiento está la idea de que China da un trato más favorable a los países declaradamente socialistas, pero esto es un error. De eso hablamos aquí.

  • China no impulsa el socialismo en el plano global

Para entender la política exterior de China hacia Cuba primero hay que entender la política exterior de China hacia el mundo.

¿Qué determina la política exterior de los países? Sus intereses nacionales. ¿Y cuáles son estos? Básicamente son tres, para todos los países: la seguridad nacional, el desarrollo económico y la estabilidad política. También hay componentes ideológicos, pero estos tienen un peso menor, y a veces insignificante, con respecto a los principales intereses nacionales.

En el caso de China, lo que más le interesa al país es la seguridad nacional. Esto significa proteger la unidad e integridad territorial, logrando para ello la reunificación con Taiwán. La Iniciativa de Seguridad Global, lanzada por Xi Jinping en 2022, tiene como objetivo fortalecer la seguridad de China, así como la de todos los países, a través de la solución pacífica de los conflictos.

La estabilidad política también es fundamental. El liderazgo del Partido Comunista de China se considera esencial para el país. Por lo tanto, China llama a la no intervención y al derecho de los países a la libre autodeterminación. Exige que ningún país intervenga en los asuntos internos de China, y al mismo tiempo evita interferir en los asuntos internos de otros países. La Iniciativa de Civilización Global, propuesta por Xi Jinping en 2023, persigue este objetivo.

El desarrollo económico también está en el centro de los intereses de China. El país es el motor económico de la humanidad, la principal fuente de riqueza del mundo. Para seguir creciendo necesita dar salida a sus crecientes bienes y servicios, así como tener acceso a los bienes y servicios de otros países; lo mismo aplica para sus capitales. Con ese propósito, China propuso al mundo la Iniciativa de la Franja y la Ruta en 2013. A través de esta iniciativa, China busca seguir creciendo económicamente, mientras colabora para que los demás países también lo hagan. En otras palabras, busca profundizar la globalización económica. Pero no quiere que sea la misma globalización que ha habido hasta ahora, sino que sea una globalización diferente, que no sólo beneficie a la minoría de los países ricos, sino a toda la humanidad. Para esto, Xi Jinping presentó en 2021 la Iniciativa de Desarrollo Global.

Estos tres intereses (seguridad nacional, estabilidad política y desarrollo económico) son la columna vertebral de la política exterior de China. ¿Y el apoyo a la construcción del socialismo? Hace tiempo que esa bandera no forma parte de los objetivos de política exterior de China. Desde la visita de Richard Nixon a China, en 1972, el país renunció a impulsar la revolución socialista en otros países. En lugar de eso, China enarboló los Cinco Principios de Bandung, propuestos por Zhou Enlai en 1954: respeto a la soberanía e integridad territorial, no agresión, no interferencia en asuntos internos, igualdad y beneficio mutuo, y coexistencia pacífica. En todo caso, lo que más se acerca a un componente ideológico en la política exterior china es la Iniciativa de Desarrollo Global, si bien esto dista mucho de promover la revolución socialista internacional.

En otras palabras, sea un país socialista o capitalista, China procurará tener buenas relaciones con él, buscando su seguridad nacional, estabilidad política y desarrollo económico.

  • La política exterior de China hacia Cuba

Las relaciones entre China y Cuba no se basan en la afinidad ideológica de sus respectivos gobiernos, sino en los intereses nacionales de ambos países.

A Cuba le interesa fortalecer sus relaciones con China, especialmente por dos razones. Primero, porque busca tener el apoyo de China para denunciar el criminal bloqueo estadounidense contra la isla y, en la medida de lo posible, contribuir a eliminarlo; Cuba sabe que el desarrollo de China es directamente proporcional al debilitamiento del imperialismo estadounidense. Segundo, porque China es una economía que puede ofrecer oportunidades comerciales, financieras y de inversión para potenciar el desarrollo económico de Cuba.

A China, le interesa que Cuba apoye la política de Una Sola China, que apoye las propuestas de China para reformar la gobernanza global, y que apoye las iniciativas globales lanzadas por Xi Jinping. En términos económicos, las empresas chinas, como en todos lados, buscan ver qué pueden comprar y vender, y qué oportunidades de inversión y financiamiento hay. China es el principal socio comercial de Cuba y mantiene buenas relaciones con la isla en los rubros de biotecnología, telecomunicaciones, infraestructura, transporte, energía y turismo. El turismo es la principal actividad económica de Cuba, y en esta materia todavía puede hacerse mucho, pues en la actualidad muy pocos turistas chinos visitan la isla.

China compra a Cuba lo que China necesita y Cuba puede exportar. En 2021 los cinco productos que más exportó Cuba a China fueron minerales, níquel, azúcar, mariscos y tabaco. Vende a Cuba lo que Cuba necesita y China puede exportar: maquinaria eléctrica, maquinaria pesada, vehículos, productos farmacéuticos y acero. También invierte en Cuba, aunque todavía está muy por detrás de los países que más lo hacen: España, Canadá, Venezuela, Italia y Francia. Vale la pena señalar que este es un rasgo general de América Latina y el Caribe. Aunque China es el principal socio comercial de casi todos los países de la región, en ninguno es el país que más invierte. El flujo de capitales chinos a la región todavía tiene mucho camino por recorrer para igualar a los inversores tradicionales. China ofrece a Cuba préstamos de corto, mediano y largo plazo, el último de los cuáles se acordó en 2022.

Más allá de las relaciones económicas y políticas, China también ha apoyado a Cuba en situaciones de emergencia, como los ciclones o la pandemia. Es difícil pensar en otra forma en la que China pueda apoyar a Cuba bajo los actuales principios de política exterior del gigante asiático.

  • Sin cambios en el mediano plazo.

China habla de construir el socialismo dentro del país, pero no dice lo mismo sobre los demás países. Hacia el exterior, lo que más le ha convenido desde la década de 1970 hasta la actualidad es la política de coexistencia pacífica y libre autodeterminación. Bajo estos principios de política exterior, que dan poca importancia a la definición ideológica de los países, no se puede esperar que China apoye de una manera más directa y sustancial a Cuba.

Para que haya un cambio importante en la política exterior de China es necesario que haya cambios importantes en los intereses nacionales del país. Esto puede ocurrir por dos causas: por cambios en el ámbito geopolítico o por cambios internos. Sobre los cambios geopolíticos, sólo se pueden hacer proyecciones acerca de la construcción del mundo multipolar, en cuyo escenario la política exterior de China no necesariamente sería diferente de como es hoy. Sobre los cambios internos, el Partido Comunista de China ha anunciado que en 2049 estará concluida la primera etapa de la construcción del socialismo en el país. Todavía no sabemos en qué consistirá la segunda etapa, pero esto puede significar un cambio de paradigma en la política exterior de China.

Las condiciones internacionales para que Cuba retome la ruta del desarrollo se están cimentando. El fortalecimiento del mundo multipolar y el debilitamiento del imperialismo estadounidense abren una oportunidad que la isla puede aprovechar. La variable que queda por ajustar es la actualización del modelo económico cubano, encabezada por el Partido Comunista. Solidaridad total con el heroico pueblo cubano. Venceremos.


Ehécatl Lázaro es maestro en Estudios de Asia y África, especialidad China, por El Colegio de México.

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