Valeri Bosenko

OPINIÓN Por: Alan Luna

Abril 2022

Seguramente este breve escrito sea insuficiente para exponer las interesantes cuestiones que el pensador soviético Valeri Bosenko desarrolló, pero es preciso explorar la historia del pensamiento de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas por varias razones.

Primero: porque no es la historia, tampoco por lo tanto la historia del pensamiento, cosa fácil de estudiar. Es común que haya quienes quieran reducir la historia a una sola idea simple y también quienes quieren desprender de ahí claras lecciones y sentencias que según sus deseos se acomodan a ciertas enseñanzas morales o políticas. Sin embargo, esto no es así, la historia está llena de aristas y estudiar las múltiples determinaciones de un fenómeno, como la dialéctica, por lo menos la que Hegel desarrolla, es lo correcto si queremos estudiar de manera científica la realidad.

Pues bien, lejos de lo que los críticos de la URSS han difundido, el pensamiento soviético fue rico en posturas y en aportes al pensamiento en general, de la mano del marxismo se hicieron estudios que en muchos casos ayudaron a razonar problemáticas con una visión novedosa. El pensamiento filosófico fue prolífico también. No solamente se escribían manuales de marxismo, que por cierto tenían un propósito específico: ayudar a difundir el pensamiento revolucionario y ponerlo al alcance de casi cualquier conciencia, sino que también hubo gente dedicada a la investigación profunda de los problemas que se desprenden de los textos de Marx, Engels y Lenin. Uno de esos tantos fue Valeri Bosenko.

Segundo: Bosenko perteneció a un grupo de marxistas que procuró no alejarse de los planteamientos centrales de dicho pensamiento. Es conocido que después de la caída de la Unión Soviética hubo una desbandada de pensadores que ya no fueron capaces de defender los planteamientos centrales del marxismo como verdaderos, y muchos de ellos se convirtieron en claros enemigos de los planteamientos revolucionarios. Bosenko procuró, a pesar de la derrota, defender en la medida de sus posibilidades al marxismo, con la intención de educar a la nueva generación de comunistas, profundizando y desarrollando la capacidad de los principios del marxismo de entender la realidad para poder transformarla.

Tercero: Bosenko es un pensador que intenta ser fiel con el pensamiento marxista en todas sus dimensiones, remarcando la necesidad de que la teoría no sea producto de un desarrollo abstracto, sino la consecuencia misma de la realidad y del desarrollo de ésta; para él, el problema del desarrollo de la filosofía y de la dialéctica materialista no era sino otra cara del desarrollo de las contradicciones reales de la sociedad, en concreto, del desarrollo de las contradicciones de clase; de este modo, el conocimiento de lo real estaba determinado por el movimiento mismo del movimiento revolucionario.

Rafael Plá León, filósofo cubano y alumno de Bosenko narra en un texto publicado al inicio de El proceso de formación de la teoría, una compilación de artículos de Bosenko publicados en editorial Edithor, que el profesor soviético al saber que la filosofía no era del agrado de algunos respondió: “…no les gusta porque no la estudian; no la estudian porque no les gusta. ¿Y saben cómo pueden salir de ese círculo vicioso? Sólo la actividad puede lograr romper la contradicción: haciendo, actuando, en este caso, estudiando.” Esta sola sentencia es muestra de la claridad de Bosenko, incluso en estos niveles muy básicos debemos darnos cuenta de que los problemas de la teoría se resuelven en la práctica. Pocos son los esfuerzos que se han hecho para difundir el pensamiento de este gran pensador, pero muy valiosos.


Alan Luna es filósofo por la UNAM e investigador del Centro Mexicano de Estudios Económicos y Sociales.