| Por Jesús Lara

En medio del momento más duro de la pandemia en México, el presidente publicó un ensayo titulado “La nueva política económica en los tiempos del coronavirus”. Pero el título es engañoso. El documento de 30 páginas es, en realidad, una reformulación de los mismos planteamientos que AMLO ha repetido hasta el cansancio desde su campaña presidencial, con un añadido especial: tratar de dar sustento a su afirmación reciente de que el crecimiento económico es secundario y que lo fundamental es la felicidad y el bienestar del pueblo, afirmación que realizó tras confirmarse la contracción de la economía en el primer trimestre del año (además de la ocurrida en 2019). Sin embargo, el objetivo de este artículo no es demostrar las falacias lógicas, inconsistencias y mentiras abiertas[1] presentes en el documento, pues esto ya se ha hecho en múltiples ocasiones por varios investigadores, sino demostrar que el presidente miente con respecto al manejo económico que su gobierno ha hecho durante la pandemia.

Ayudando a AMLO a ordenar sus ideas, el mensaje se puede sintetizar de la siguiente manera:

  1. México ha sido exitoso en el manejo de la pandemia.
  2. El éxito se debe, entre otras cosas, a la reducción en la movilidad de los mexicanos, es decir a que se han quedado en casa.
  3. Los mexicanos se han podido quedar en casa por: a) la política social que ya estaba implementando el gobierno federal, y b) las medidas extraordinarias que se han implementado a partir de la crisis.

A continuación demostraremos que a) y b) del punto 3 son falsas. Sin embargo, no podemos dejar de mencionar los siguientes puntos:

  1. No hay evidencia para respaldar la afirmación de AMLO acerca de la reducción en la movilidad de las personas. A finales de abril, México era el país de América Latina donde menos había reducido la movilidad de las personas (55%), mientras que Argentina había sido el más exitoso en esto con el 88% (DW, 28/04/2020).
  2. Aun tomando por ciertos los datos que provee el gobierno federal acerca de contagios y decesos, estos no permiten afirmar que el manejo haya sido exitoso. Al momento de escribir estas líneas, de acuerdo con las cifras oficiales, México cuenta con 41,144 casos de coronavirus (número 16 a nivel mundial) y siguen creciendo, con 5,045 decesos (una tasa de mortalidad del 12.3%).
  3. Finalmente, es necesario tratar de entender la lógica detrás de las medidas extraordinarias que se están implementando en todo el mundo a raíz de la crisis. El estallido de la pandemia representa un choque a lo que los economistas llaman “la oferta”, es decir la producción, en tanto que las actividades consideradas no esenciales se han detenido. El efecto inmediato es que las personas que laboran en estas actividades ven su ingreso (salario) mermado o definitivamente perdido. Pero, dado el carácter anárquico del mercado, esto desencadena otros problemas: la caída en los ingresos de quienes laboran en estos sectores significa menor demanda por el resto de productos: esto significa menos ventas y ganancias, incremento de los despidos y, por lo tanto, una mayor pérdida en el ingreso.  Estas dinámicas implosivas, en realidad, están en el corazón del capitalismo y suceden regularmente, con o sin pandemia: son las formas por medio de las cuales se elimina la sobreproducción de capital que obstaculiza la acumulación. El Estado puede implementar medidas para retardarlas o atenuar sus efectos, pero nunca evitarlas por completo.

En este contexto, las medidas extraordinarias se vuelven necesarias para, al menos, dos cosas: la primera, compensar total o parcialmente el ingreso perdido de las personas, especialmente aquellas que dependen de su ingreso cotidiano para subsistir, pues el choque puede poner en riesgo la seguridad alimentaria de sus hogares, ya de por sí bastante frágil; un programa nacional de distribución de alimentos para estos hogares sería lo mínimo necesario. Y la segunda, evitar que se desencadene la espiral recesiva por la caída de la demanda agregada.

Dicho esto, pasemos a la primera afirmación de AMLO:

  1. La política social del nuevo gobierno ha sido la base para que la gente pueda quedarse en casa

AMLO afirma que “millones de beneficiarios de esos programas han podido permanecer en sus viviendas porque disponen de un ingreso que les permite solventar al menos las necesidades más acuciantes” (p. 5).

Ante este razonamiento sería posible lanzar una avalancha de datos, pero basta decir lo siguiente: el gasto que el gobierno destina a programas sociales es menor que el de los años 2009-2016 (Jaramillo, 2020). Con respecto a la asignación del presupuesto, son relevantes dos puntos: el primero, que se reasignó presupuesto de las becas de educación básica (-50 %) a educación media superior (+70%) y superior (+74%), lo que representa un empeoramiento en la redistribución, pues los hogares más pobres tienen menos hijos en estos niveles educativos; el segundo, se eliminaron los componentes alimenticios y de salud que eran parte del desaparecido PROSPERA. Estos componentes podrían desempeñar un papel importante en la crisis actual.

A esto hay que agregar los siguiente: antes de la pandemia, 60 millones de mexicanos ya eran pobres por ingresos y la mitad de los hogares dependía de su ingreso diario para vivir (ENIGH 2018); en el contexto de la crisis, el ingreso de esas personas —sobre todo el de aquellas que laboran en el sector informal— se verá reducido drásticamente, lo que se traducirá en millones de nuevos pobres: 10 millones estima el CONEVAL, 12 millones la CEPAL y 21 millones el Centro de Estudios Espinosa Yglesias. 

Así pues, la política social del gobierno actual no solo no representa ninguna novedad, sino que es incluso menos cuantiosa que la de sexenios pasados, por lo que resulta casi imposible que, dada la disminución de ingresos, la gente pueda quedarse en sus casas. Además, esta receta de transferencias monetarias ha sido un fracaso incluso en tiempos de crecimiento económico. ¿Qué nos puede hacer pensar que será un éxito en medio de la crisis económica más grande desde la Gran Depresión de 1929?

2. La inyección de recursos en respuesta a la pandemia es suficiente

AMLO afirma que “a partir de la pandemia del coronavirus decidimos reforzar los apoyos sociales, ampliando el presupuesto destinado a la gente. En este mes de mayo tenemos contemplado bajar recursos por alrededor de 120 mil millones de pesos (…) Con esta inyección de recursos, rápida y directa a las familias se está fortaleciendo la capacidad de compra o de consumo de la gente y con ello podremos reactivar pronto la economía” (p. 8).

En primer lugar, no es claro cómo se conecta el fortalecimiento del poder de compra con la reactivación de la economía. Pero de estos razonamientos está lleno el documento y no vale mucho la pena perder el tiempo en ellos. Lo que es importante es que el gobierno presenta esa inyección de recursos como suficiente, pero no es así.

Para verlo, podemos comparar las medidas tomadas por el gobierno mexicano con la de otros países. Para que la comparación sea adecuada, tomaremos como referencia a los países de América Latina que tienen economías similares —tanto en tamaño como en composición— a la de México. Sería erróneo comparar las posibilidades de la economía mexicana con la de los países imperialistas como Estados Unidos o los de Europa occidental.

Lo que encontramos en esta comparación es que solamente las Islas Bahamas tienen un plan más pequeño en relación con el tamaño de su economía. De acuerdo con el resumen elaborado por el Fondo Monetario Internacional, el paquete implementado por México representa aproximadamente el 0.7 % del PIB. Esto contrasta con países como Perú, Chile y Brasil, donde los paquetes son el 12, 10 y 6.4 por ciento del PIB respectivamente. Pero el paquete económico mexicano también se queda corto con respecto a los países de Centroamérica como El Salvador, Panamá y Guatemala, cuyos paquetes económicos están cerca del 4% del PIB.

Ahora bien, estos datos no son suficientes para demostrar que el plan económico de México es insuficiente e inadecuado. AMLO bien podría argumentar que esos países están desembolsando esas cantidades de recursos para rescatar a los de arriba, endeudando estrepitosamente a sus países, y que el gobierno mexicano está salvando a los de abajo y a los de en medio sin contraer deuda. No es el objetivo aquí demostrar la falsedad de la proposición de AMLO acerca de que México no se va a endeudar. Basta señalar que la deuda crecerá, con o sin aumento del gasto público, en tanto que la recesión representa una caída sustancial de los ingresos del gobierno. Así que, incluso manteniendo constante el gasto, habrá déficit fiscal y, por lo tanto, deuda. Más aún: mientras más pronunciada sea la recesión, mayor será la caída en los ingresos del gobierno y por lo tanto mayor será la deuda.

Independientemente de eso, aquí argumentamos que las medidas del gobierno de AMLO son inadecuadas e insuficientes si se les compara con las de otros países. En México hay una sola medida extraordinaria: el otorgamiento de entre 2 y 3 millones de créditos a la palabra a pequeñas y medias empresas por un monto de 25 mil pesos. Hay varios problemas con esta política, entre ellos los siguientes:

  1. Dada la magnitud de la recesión, es poco probable que las empresas puedan pagar el crédito, aun cuando no se cobren intereses.
  2. El monto de 25 mil pesos será especialmente complicado de pagar para empresas con menos de 5 empleados, y es absolutamente insuficiente para empresas con más de 5 empleados.
  3. El monto también es insuficiente si obsevamos su alcance total: solo llegarían a 1 de cada 10 negocios (Animal Político, 08/05/20).
  4. La asignación se hará con base en el llamado “Censo de Bienestar”, un ejercicio opaco y nada transparente, en donde no se contabilizó a todas las familias mexicanas que necesitan de un programa social.

A estos cuatro puntos habría que agregar la clasificación moralista que el gobierno hizo de empresas “responsables” e “irresponsables”, basada en si estas despidieron o no a trabajadores al inicio de la pandemia. Incluso ignorando las inconsistencias técnicas de esta operación, en esta acción el gobierno vuelve a demostrar su incomprensión absoluta acerca del funcionamiento del modo capitalista de producción, un sistema económico que se rige por la búsqueda de  ganancias o el autoincremento del valor invertido, y que el dueño de la empresa no hace más que plegarse lo mejor que puede a esta lógica, puesto que no tiene otra opción en un ambiente competitivo. Esto es aún más crítico en el caso de las empresas informales, que, más que unidades en permanente crecimiento y desarrollo, son pantanos de subsistencia, en donde un choque imprevisto puede representar su muerte inmediata. De tal forma que el gobierno, al hacer una clasificación moralista de las empresas, termina excluyendo injustamente a las empresas más débiles, que menos capacidad de aguantar choques externos tienen.

Por lo demás, resulta curioso -por no decir hipócrita- que el énfasis de AMLO con respecto a evitar la deuda (que ya vimos que no es el caso) aplica para el gobierno, pero no para los millones de mexicanos que laboran en pequeños y medianos negocios, a quienes lo único que se les ofrece es endeudarse por tiempo indefinido.

Por último, veamos rápidamente las medidas que han implementado otros gobiernos de América Latina. El Banco Mundial clasifica las distintas medidas en:

  1. Financiamiento de deuda
  2. Apoyo al empleo
  3. Impuestos
  4. Costos de negocios
  5. Demanda
  6. Ambiente de negocios
  7. Consejo a negocios
  8. Otros

Los más importantes para hacer frente a la crisis y los más usados a nivel mundial y en América Latina son las categorías que van del 1 al 5. De todas estas medidas, el gobierno mexicano solo está aplicando dos de ellas: el financiamiento de deuda (los créditos que ya discutimos) y el apoyo al empleo. Sin embargo, esta última se refiere al anuncio del gobierno mexicano acerca de la concesión del pago de créditos a la vivienda por medio del Infonavit, que en realidad guarda muy poca relación con la crisis actual. En los hechos, cientos de miles de empleos se están destruyendo en México y la pobreza laboral crece. En contraste con otros países de América Latina, que aplican medidas en las categorías del 1 al 5, México no pospone, reduce o concesiona el pago de impuestos o servicios (categoría 3), no subsidia a los negocios afectados para que no despidan trabajadores (categoría 4) y no evita la caída de la demanda agregada aplicando transferencias extraordinarias que compensen la pérdida en los ingresos de los trabajadores, como sí se está haciendo en muchos países de América Latina. Pero esto ya sería mucho pedir: no se está haciendo nada para evitar que el hambre se expanda entre los mexicanos que viven al día. Un programa nacional de distribución de alimentos sería lo mínimo necesario que un gobierno que se dice de izquierda debería aplicar. 

Conclusión

En este artículo se ha demostrado que las afirmaciones de AMLO con respecto al manejo económico por la crisis del coronavirus son falsas. La política social de este gobierno no representa nada extraordinario con respecto a lo que había en sexenios pasados: en todo caso es menor y, por lo tanto, no puede explicar el supuesto éxito del gobierno para asegurar que las familias puedan quedarse en casa. En segundo lugar, mostramos que el gobierno mexicano tiene el segundo paquete económico más pequeño de América Latina y que la única medida que está implementando —los créditos— es insuficiente e inadecuada.

Ahora bien, ¿cuál es el objetivo de refutar a AMLO por enésima vez? Uno solo: aportar más elementos que le muestren al pueblo, es decir, a todas las clases sociales explotadas u oprimidas, que el gobierno de López Obrador lo ha dejado totalmente solo en uno de los momentos más duros en la historia de nuestro país. La consecuencia es inmediata: no se puede apoyar a quien te abandona en momentos de crisis. Lo que sigue es, pues, acelerar la consolidación y educación de una organización política popular para que lo más pronto posible, tome el poder político del país e inicie, de una vez por todas, la transformación radical que los tiempos demandan.


Jesús Lara es economista por El Colegio de México e investigador del Centro Mexicano de Estudios Económicos y Sociales.

[1]  Una muestra: en la página 12 afirma que “aún con la crisis por la pandemia del COVID-19, la recaudación del primero de enero al 15 de mayo fue de un billón 597 mil 097 millones de pesos; o sea, 4.9 por ciento superior en términos reales al mismo periodo del año pasado”. Sin embargo, de acuerdo con el Informes sobre la Situación Económica, las Finanzas Públicas y la Deuda Pública, la recaudación tributaria en los primeros 6 meses de 2019 fue de 2,029,655.1 millones de pesos. Es decir, la recaudación fiscal este año ha sido 6.8% menor aún sin contar la inflación.

Bibliografía y referencias

Jaramillo-Molina, M. (2020). ¿Una nueva política social?: cambios y continuidades en los programas sociales de la 4T.

Los insuficientes microcréditos para afrontar la crisis en México, en Animal Político (08/05/2020) https://www.animalpolitico.com/el-ronroneo/los-insuficientes-microcreditos-para-afrontar-la-crisis-en-mexico/

De Argentina a México: ¿dónde se respeta más la cuarentena por coronavirus?, en DW 28.04.2020 https://www.dw.com/es/de-argentina-a-m%C3%A9xico-d%C3%B3nde-se-respeta-m%C3%A1s-la-cuarentena-por-coronavirus/a-53274566

Un comentario sobre ““Nueva política económica en tiempos del coronavirus”: refutar a AMLO por enésima vez

  1. Crítica al artículo del Centro mexicano de Estudios Económicos y Sociales CEMEES sobre el documento redactado por el presidente de México Andres Manuel López Obrador: Nueva política económica en tiempos del coronavirus.

    Por: Allan Pozos
    Consejero Estatal morena Ciudad de México.

    A continuación del texto “Refutar a AMLO por enésima vez” que es una crítica al documento “Nueva política económica en tiempos del coronavirus” redacto las siguientes líneas:
    Inicia Jesus Lara con esta crítica. “No hay evidencia para respaldar la afirmación de AMLO acerca de la reducción en la movilidad de las personas. A finales de abril, México era el país de América Latina donde menos había reducido la movilidad de las personas (55%), mientras que Argentina había sido el más exitoso en esto con el 88% (DW, 28/04/2020)”.
    El dato presentado, viene de un estudio realizado por Google sobre la movilidad vía GPS en diversas naciones, en México la medición estadística que hace google no es 100% determinante, pues muchos de los usuarios de telefonía mantienen apagados sus datos, no cuentan con internet en casa o deshabilitan el GPS ante el consumo de saldo en el teléfono, la forma posible de demostrar que la población mexicana ha cumplido con las medidas de prevención es con base en los avances de contagios, enfermos críticos y ocupación de las camas de hospitales.
    En cada país existe una realidad distinta, mientras que en Argentina el decreto de gobierno anuncia entre otras cosas “Quienes no cumplan con el aislamiento serán denunciados penalmente para investigar la posible comisión de los delitos previstos en los artículos 205, 239 y concordantes del Código Penal.”
    En México se apela a la razón “Nada por la fuerza, todo por la razón y el derecho”, la acción implementada por nuestro gobierno como la campaña nacional de Sana distancia, responde a la necesidad de prevención y reduce a petición y voluntad las actividades de espacios públicos que están destinados a la recreación y al ocio, así como actividades no esenciales no se ejercen medidas autoritarias.
    El 70 % de la población en nuestro país vive en pobreza y el ingreso mayoritario en nuestra población se relaciona con actividades comerciales, aunando a esto la poca disposición de grandes consorcios comerciales como el sector automotriz, las tiendas Elektra entre otros que se han negado a respetar las medidas de salud y mantienen a su personal en actividades laborales.

    En el punto 2 CEMEES explica: “Aun tomando por ciertos los datos que provee el gobierno federal acerca de contagios y decesos, estos no permiten afirmar que el manejo haya sido exitoso. Al momento de escribir estas líneas, de acuerdo con las cifras oficiales, México cuenta con 41,144 casos de coronavirus (número 16 a nivel mundial) y siguen creciendo, con 5,045 decesos (una tasa de mortalidad del 12.3%).”

    El presidente de México en su documento nunca afirma que se haya concluido con el tema del COVID19, reconoce que las medidas tomadas como preventivas han permitido desacelerar el crecimiento de la curve epidémica proyectada sin las medias sanitarias.
    Posteriormente el documento del CEMEES, realiza una crítica contra el gobierno de Andres Manuel buscando refutar los programas sociales como medida para enfrentar la crisis actual de salud y como un elemento fundamental para quedarse en casa. Sin embargo solo hace mención de las becas para jóvenes estudiantes, dejando a un lado, los apoyos económicos para personas con discapacidad, para adultos mayores, el combate a la corrupción, el combate al influyentísimo, a los privilegios de quienes ostentan los encargos públicos, hace a un lado políticas de austeridad del gobierno que han ahorrado miles de millones de pesos, no hace referencia al Instituto Nacional para Devolver al Pueblo lo Robado y a la distribución con justicia y equidad de los recursos públicos. La modificación al artículo 4 de la constitución para que los programas sociales sean derechos sociales garantizados en la constitución mexicana. Sin lugar a dudas establece la posibilidad de caminar rumbo a un Estado de bienestar, con miras a garantizar y establecer el Derecho a una renta básica a la que se oponen los neoliberales.
    No considera que el documento escrito por el presidente de la república plantea un nuevo modelo económico ante el modelo neoliberal que siempre ha privilegiado a pocos y ha dejado en la miseria a millones de personas en el mundo. El documento expuesto por Jesús Lara no señala ni habla de los principios que establece o que busca garantizar el nuevo proyecto económico establecido por la administración federal actual, desdeña desde el principio con la afirmación de que es “una reformulación de los mismos planteamientos que AMLO ha repetido hasta el cansancio desde su campaña presidencial”
    No contempla los 5 elementos básicos enunciados por el presidente de la república para el plan de recuperación económica, Democracia, Justicia, Honestidad, Austeridad y Bienestar.
    El proyecto económico de AMLO a diferencia de la propuesta sesgada y mínima que realiza el articulista, se basa en reactivar la economía desde la base del sector piramidal del capital, esto es primero los pobres el 30%. La recaudación fiscal que es un elemento que también omite y evita el economista Jesus Lara, ante las cantidades estratosféricas de deuda pública que tienen los hombres y empresas más ricas de este país con el fisco y que son también quienes demandan un rescate económico.
    Una de las políticas del nuevo proyecto económico está sustentado en el combate a la corrupción, para incrementar los recursos e intensificar la justa distribución, pero como han hecho los gobiernos neoliberales y también el articulista omite el tema del combate a la corrupción pues el sistema capitalista nos ha impuesto la idea de que esta es normal y es un mal necesario. “Contrario a lo que establecen el neoliberalismo de que la corrupción era parte cultural del pueblo de México, nosotros postulamos que la mayor riqueza de México es la honestidad de su pueblo”
    Omite en su documento mencionar, las políticas de honestidad basadas en “Eliminar la condonación de impuestos por influyentísimo a grandes contribuyentes, reducir el robo de combustibles… Mejoras en la recaudación de impuestos, cobrando a grandes corporaciones nacionales y extranjeras que se las ingeniaban para delinquir y no pagar sus contribuciones y gozar de impunidad; es decir, no permitir los fraudes fiscales” (AMLO2020)
    También a pesar de estar expreso en el documento del presidente se omite mencionar en el ahorro y las políticas de austeridad de los diversos niveles de gobierno, en el ahorro en el costo de construccion de obras y contratación de servicios.
    Andres Manuel también hace una revisión en su documento al gasto excesivo del gobierno en su punto sobre la austeridad y la reorientación del presupuesto de los órganos burocráticos innecesarios, la corrupción y privilegios a los programas sociales directos de la población más vulnerable, prohibir el uso de aeronaves y vehículos privados con costo al erario para funcionarios del gobierno.
    Uno de los conceptos más importantes para resarcir el daño de nuestra economía en 40 años de gobiernos neoliberales es la austeridad republicana, concepto que también omite el autor del texto ““Nueva política económica en tiempos del coronavirus”: refutar a AMLO por enésima vez”
    También, omite la mención del decreto económico para liberar fondos y no endeudar más al país. Sin hacer mención a un solo punto de los 11 señalados en el documento del presidente.
    El plan económico del gobierno de la 4ta trasformación está basado en el bienestar social, en el no solo medir la riqueza acumulada de las naciones sino en distribuir con justicia y equidad el ingreso y la riqueza, basado en que el Estado debe garantizar los mecanismos para lograr el bien superior que es la garantía de los Derechos humanos y la felicidad del pueblo. La crítica de Andres Manuel al sistema neoliberal se basa en la desigualdad, pobreza, que ha producido el sistema económico neoliberal, el engrandecimiento de pocos a costa del sufrimiento de muchos.
    Se establece también la necesaria intervención del Estado para procurar el bienestar del pueblo a través de la promoción del desarrollo, la constitución de un Estado de bienestar igualitario y fraterno donde los más abandonados y desprotegidos tengan resguardo.
    Finalmente, se desmiente la falaz afirmación de quienes buscan desmeritar la política social del gobierno federal, mediante la afirmación del Estado gestor de oportunidades, como lo hacía el gobierno neoliberal, quienes brindaban oportunidades temporales, estas traducidas en concesiones discrecionales. El plan económico y de bienestar del gobierno federal está basado en la garantía sin precedente de los Derechos humanos pues estos no son enunciativos de un sexenio o políticas públicas que se desquebrajan en un periodo de tiempo, sino que se han plasmado en la constitución política y en las acciones constantes de gobierno como son el artículo 4 de la constitución y la corrupción como delito grave.
    Conclusión.
    El autor del Texto que ensaya su crítica contra el presidente de la república, apuesta a que el grueso de la población mexicana no ha leído el documento escrito por López Obrador, y por este hecho hace perdidos los 5 postulados que establece el documento entorno a la consolidación de un nuevo proyecto económico, omite deliberadamente, políticas públicas y programas que enuncia el documento para justificar las bases de un nuevo proyecto de gobierno y apuesta porque el gobierno de México adquiera una nueva deuda nacional y el rescate de las empresas trasnacionales, receta neoliberal que solo ha endeudado a nuestro pueblo y a privilegiado a unos cuantos acumuladores de riqueza sobre el total de nuestra población.

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