Vivienda y servicios urbanos bajo la 4T

El monto de inversión en el sector ha caído en picada con la 4T. En 2018 se etiquetaron 2,792 millones de pesos para invertirse en programas de vivienda; a pesar de la cantidad, las medidas fueron insuficientes para aumentar la cantidad de personas con acceso a una vivienda digna. En el PEF 2019 se etiquetaron solamente 1,726 millones de pesos a programas de esta naturaleza; en 2020 fueron 1,483 millones de pesos, 14% menos que en 2019 y prácticamente la mitad que en 2018.

El neoliberal “combate a la pobreza” de la 4T

La impronta de la “Cuarta Transformación” a la política de combate a la pobreza, basada igualmente en transferencias, es la universalidad y monetización de dichas transferencias a fin de eliminar los “intermediarios” y a “corrupción” del sistema. No hay diferencia cualitativa en la política de desarrollo social que está instrumentando el gobierno federal de AMLO; hay, por otro lado, problemas con la configuración de los padrones de beneficiarios y la puesta en marcha de los programas, pues muchos de ellos funcionan sin reglas de operación y sin padrones conocidos. La pretendida universalidad, sin embargo, sí ha dado lugar a una diferencia cuantitativa, que se traduce en un incremento del gasto público.

La política económica de la 4T: continuidad, transferencias monetarias y megaproyectos

A pesar del radicalismo discursivo de la “Cuarta Transformación”, su estrategia de crecimiento económico no ha sido distinta a la de los gobiernos “neoliberales”. Al equiparar neoliberalismo con corrupción, la “Cuarta Transformación” pretende acabar con el primero mediante el combate a la segunda. Así, se considera la agenda anticorrupción como el principal aporte al crecimiento económico aun cuando se dejan intactos los principios, instituciones y mecanismos medulares del modelo económico neoliberal.