A propósito del día del niño

OPINIÓN Por: Ollin Vázquez

Abril 2022

Este mes se celebra el Día del Niño en México. El Día Universal del Niño tiene como objetivo reafirmar los derechos a la salud, educación y protección de todos los infantes del mundo, además de recordar que son éstos los que más sufren las crisis y los problemas mundiales.

Esta fecha fue tomada por la Organización de las Naciones Unidas para conmemorar a las víctimas infantiles de la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, a pesar de que la población infantil está siendo víctima de las guerras causadas por el expansionismo imperialista de los Estados Unidos –como el conflicto propiciado por la OTAN entre Ucrania y Rusia, que de acuerdo con la UNICEF ha afectado a alrededor de 7.5 millones de niños; los ataques a Siria que afectaron a cerca de 8.4 millones de infantes directa e indirectamente; y el conflicto en Irak que dejó alrededor de 3 mil 306 millones 950 mil niños afectados, por mencionar algunos– lo cierto es que la violación a los derechos de los niños no se da únicamente en países en contexto de guerra.

En México las condiciones de los infantes no son muy distintas. A 2022, de acuerdo con la UNICEF, 1 de cada 2 niños menores de seis años (54.3%) se encuentra en situación de pobreza multidimensional; de éstos, el 20% se encuentra en pobreza extrema, es decir que se van a dormir con los estómagos vacíos porque sus padres carecen de recursos para saciar su hambre. Además, 1 de cada 8 menores de 5 años padece de desnutrición crónica. En 2020 más de 4 millones de niños y adolescentes no asistían a la escuela y 600 mil más estaban en riesgo de dejarla por diversas cuestiones como la falta de recursos, la lejanía de la escuela y la violencia; estas cifras crecieron con la pandemia. De acuerdo con datos del CONEVAL, 24.8% de los niños carecen de acceso a los servicios básicos en la vivienda, 16.7% carecen de espacios de calidad en la vivienda y 16.2% carecen de acceso a los servicios de salud.

Esta grave situación de la infancia mexicana se ha visto agudizada con las políticas impulsadas durante este gobierno. De forma indirecta porque el bajo crecimiento económico, la disminución del empleo y el retiro de algunos apoyos importantes como el Apoyo a la Vivienda operada por Sedatu, los Comedores Comunitarios, el retiro del Seguro Popular que todavía no ha sido superado ni sustituido por el INSABI (el cuál además pretende atender a un mayor número de población con igual cantidad de recursos, lo que implicaría una peor atención), han aumentado significativamente la pobreza de los mexicanos, afectando a los niños como dependientes principales de los jefes de familia. Y de manera directa porque el gobierno ha violentado los derechos de los niños sin tapujos. Por ejemplo, se negó a aplicar la vacuna contra Covid a toda la niñez mexicana y en junio de 2021 alrededor de 400 padres de familia protestaron en varios estados de la república por el desabasto de medicamentos oncológicos para los niños que padecen de cáncer. Además, en 2020 desapareció el programa de estancias y guarderías infantiles para apoyar a las madres trabajadoras, mismo que de acuerdo con el Coneval, 93.9% de la población beneficiaria consideraba que éste contribuyó a mejorar la calidad de vida de sus hijos, a desarrollar su lenguaje y sus habilidades sociales y motrices. Ahora, el 1 de marzo del presente año se publicó en el Diario Oficial de la Federación el cierre de las escuelas de tiempo completo como parte de la política “anticorrupción” de Andrés Manuel, política que, de acuerdo con datos de Mexicanos Primero, afectaría a 3.6 millones de niños y jóvenes.

Ahora que se acerca el Día del Niño las autoridades gubernamentales se prodigarán en felicitaciones y darán en algunos casos juguetes y demás regalos para mostrar su supuesto apoyo a los niños, pero no debemos olvidar que los hechos muestran el total desprecio del gobierno en turno a la niñez mexicana.  


Ollin Vázquez es economista por la UNAM e investigadora del Centro Mexicano de Estudios Económicos y Sociales.