¿La 4T es de izquierda?

OPINIÓN Por: Pablo Hernández Jaime

Marzo 2022

¿Qué entendemos cuando hablamos de la izquierda política? ¿Qué tan útil es este concepto para pensar nuestra realidad actual? ¿Podemos decir que en México tenemos un gobierno de izquierda? Voy a tratar de responder estas preguntas.

¿Qué es la izquierda?

Comencemos por el principio. El concepto surge en la revolución francesa, al interior de la Asamblea Nacional. Aquí, por casualidades del destino, los conservadores y partidarios de la monarquía se sentaban a la derecha de la asamblea, mientras que los republicanos, más radicales, se sentaban a la izquierda. Desde entonces, las palabras derecha e izquierda empezaron a usarse como conceptos para comprender el espectro político. Así, la izquierda suele estar asociada a ideas como las de justicia social, equidad y libertad, mientras la derecha suele estar asociada a ideas como las de orden, tradición y autoridad.

Pero la cosa no es tan sencilla. La política debe lidiar con muchos ámbitos de la vida social. En este sentido, las etiquetas izquierda y derecha han sido usadas para tratar de comprender problemas de distintos ámbitos.

En economía, por ejemplo, la izquierda suele estar asociada con posturas críticas del capitalismo y que buscan cierta intervención, más o menos amplia de los mercados, con el objetivo de promover el desarrollo económico, generar empleo no precario y mejorar las condiciones de vida de las y los trabajadores, mientras la derecha suele abogar por la preservación de economías mercantiles desreguladas, sin importar la misma tendencia de los capitales a crear monopolios y sin considerar, o a veces incluso celebrando, el aumento de la desigualdad.

En política, por otro lado, la izquierda suele estar asociada con posturas más socialdemócratas, donde el objetivo es establecer gobiernos menos autoritarios y más participativos, al tiempo que se crean condiciones sociales de equidad para favorecer una participación política simétrica entre los distintos estratos sociales, reduciendo el peso político de las distintas desigualdades. La derecha, por el contrario, suele estar asociada con posturas directamente autoritarias, como las monarquías o dictaduras, o bien suele estar asociada con posturas liberal-demócratas, que, a pesar de buscar gobiernos formalmente democráticos, no cuestionan ni regulan las desigualdades sociales, asumiendo la igualdad entre los individuos como un principio dado y, por lo tanto, dejando que las distintas desigualdades se manifiesten en la política como asimetrías de poder.

En lo social, por otro lado, la izquierda suele estar asociada con posturas de ampliación de derechos y libertades, así como de compensación de desventajas socioeconómicas, educativas, de género y étnico raciales, lo que supone el reconocimiento y respeto de tales diversidades, así como el cuestionamiento de estructuras culturales como la familia tradicional, el patriarcado, las religiones y la meritocracia. La derecha, por su parte, suele estar asociada con posturas directamente conservadoras y anti-derechos, de estigmatización de la diversidad y apego a los valores tradicionales, o bien suele estar asociada a un hiper individualismo, sustentado en el mito meritocrático y que, sobre esa base, tiende a criminalizar la pobreza, así como otro tipo de condiciones de desventaja estructural.

Frente a un panorama tan complejo, es difícil pensar que todas las personas, incluso si se dicen de izquierda, puedan estar de acuerdo. Entonces, es dado pensar que habrá más de una izquierda. Y de hecho así ha sido. Bastaría revisar la historia del pensamiento socialista o el surgimiento de las nuevas izquierdas para comprender la gran variedad de posturas que caben bajo esta etiqueta. Pero, si el concepto de izquierda es tan amplio, ¿qué tan útil es para pensar nuestra realidad actual?

¿Qué tan útil es este concepto para pensar la política actual?

Que un actor político se diga de izquierda no nos dice mucho sobre su programa político, sus acciones o sus resultados. Para tener una fotografía más clara, necesitaríamos observar con detalle lo que proponen y lo que hacen en materia económica, política y social. En este sentido, el concepto de izquierda política es insuficiente.

Sin embargo, la idea genérica de izquierda puede ayudarnos a orientar nuestras observaciones y nuestros juicios. ¿A qué idea me refiero? En términos generales, la izquierda puede ser considerada como un proyecto normativo orientado por los siguientes objetivos: 1) promover el desarrollo de la economía nacional, con miras a generar empleos no precarios y mejor remunerados; 2) redistribuir mejor la riqueza, con fiscalización progresiva y mayor gasto social que garantice servicios y derechos entre los sectores de menores ingresos, así como 3) orientar el diseño de políticas y programas sociales con un enfoque para la compensación de desigualdades y prevención de discriminaciones; y, finalmente, 4) promover la construcción de una democracia-social, que no solo garantice el estado de derecho, así como los mecanismos representativos y participativos de una democracia formal, sino que promueva la libre organización de los sectores populares, garantizando la libertad de reunión, asociación y expresión.

Quizá suene ideal. Y lo es. En este caso, el concepto de izquierda nos sirve como parámetro para evaluar la orientación que toman las políticas de determinado actor político. Por supuesto, no hay un solo parámetro, y los distintos criterios se pueden discutir y precisar. Sin embargo, siguiendo esta idea, es posible identificar si las acciones de un gobierno están encaminadas hacia estos objetivos o no.

¿En México tenemos un gobierno de izquierda?

Ahora bien, ¿podemos decir que en México contamos con un gobierno de izquierda?

Para responder con rigor esta pregunta, haría falta un estudio pormenorizado. Sin embargo, con las ideas aquí vertidas, podemos hacernos una idea preliminar. Veamos.

En materia económica, el desempeño de la 4T ha sido generalmente malo, antes y durante la pandemia. En 2019 la economía se contrajo 0.1%[1]. Y debido a las contracciones de los últimos dos trimestres de 2021, México podría encontrarse ya en una recesión técnica[2].

En materia redistributiva, la fiscalización progresiva brilla por su ausencia. De acuerdo con la CEPAL, el cobro de impuestos promedio en américa latina, como porcentaje del PIB, es de 23.1%, mientras México cobra solo el 16.1%[3]. En lo que respecta al gasto en programas sociales, si bien ha habido un aumento, hay varios detalles que señalar[4]: en primer lugar, la cobertura no es siquiera mayor a la observada en pasadas administraciones; en segundo lugar, la distribución por estratos sociales ahora es más regresiva: mientras en 2016 el 67% de la población en pobreza extrema recibía algún programa social, en 2020 este porcentaje fue solo del 43%, mientras la población no pobre, pasó de una cobertura de 23% a una de 27%. Por otro lado, es verdad que ha habido aumentos en el salario mínimo. Sin embargo, hay al menos dos razones por las que este aumento ha sido insuficiente: primero, el hecho de que esta medida no se aplica a la economía informal, que incluye a más de la mitad de los trabajadores y, en segundo lugar, la creciente inflación. Según los últimos datos del CONEVAL, en el último trimestre de 2021, aunque la pobreza laboral se redujo en 0.4%, del tercer al cuarto trimestre, el ingreso laboral per cápita tuvo una caída de 0.9%[5]. Y si hablamos de pobreza, de 2018 a 2020, la pobreza y la pobreza extrema aumentaron en 2 y 1.5 puntos porcentuales respectivamente[6], situación que solo empeoró con la pandemia.

En pocas palabras, la redistribución de riqueza no ha mejorado y no ha traído avances en reducción de pobreza.  

Sobre el mejoramiento de política social, la administración se ha limitado a sustituir los viejos programas de transferencia por otros nuevos, pero peor diseñados, más opacos y menos reglamentados, a la par que ha eliminado otros programas, como las estancias infantiles[7] y los comedores comunitarios, con el objetivo de aumentar los montos destinados a transferencias directas, muy probablemente con fines electorales. Sin embargo, y como ya mencioné, ahora las transferencias se reparten de manera más regresiva, por lo que ni siquiera se prioriza a los pobres.

Finalmente, y en materia de democracia, la nueva administración se ha dedicado a eliminar organismos autónomos y contrapesos, vulnerando el ya de por sí menguado orden institucional[8]. Y ya sé que ahora vendrán a decirme que esas instituciones no son la democracia. Y tienen razón. Las instituciones son solo herramientas. La democracia es la participación y gobierno efectivo y consciente de la sociedad, del pueblo. Y para que tal democracia pueda existir, aunque sea como simiente, es necesario que además de instituciones, haya libertad de organización, participación y expresión popular. Sin embargo, aquí también la 4T nos queda a deber. Frente a cualquier organización o movilización de carácter crítico, ya sea de estudiantes, mujeres[9], campesinos o periodistas[10], la respuesta del presidente es el linchamiento mediático, argumentando que tal o cual grupo está movilizado por los conservadores y negándose a tratar con ellos. En los hechos, el presidente reniega de cualquier voz crítica o de protesta, incluso si esta viene de la izquierda, y se arroga el derecho a juzgar moralmente a cualquier opositor. En los hechos, la 4T ve al pueblo mexicano como un actor pasivo que debe ser conducido, sin cuestionamientos, limitándose a aplaudir acríticamente todas las decisiones del presidente. Al respecto, resulta ilustrativo el reciente comunicado de los senadores Morenistas, quienes manifestaron su apoyo al presidente aduciendo que él encarnaba a la nación, a la patria y al pueblo, y que, por lo tanto, quien estuviera en contra de él, estaría en contra de la nación, la patria y el pueblo de México. Nada más alejado de la democracia. Y a todo esto, habría que agregar la creciente y sostenida militarización del país, donde al ejército, cada año se le otorgan más recursos y atribuciones[11].

En pocas palabras, no avanzamos a hacia una democracia social, sino que nos alejamos de ella.

Tal parece que, con el hundimiento de la economía, los malos desempeños en política social y redistribución, así como con su forma de hacer política, la 4T no es la izquierda que dice ser.

Conclusión

Ya para concluir, ¿qué es la izquierda? La izquierda es un concepto muy amplio, que puede considerar problemáticas de orden económico, político y social, entre otras, y que puede servirnos como guía para pensar nuestra realidad política. En México, por ejemplo, puede servirnos para evaluar, normativamente, los resultados de nuestros gobiernos, ayudándonos a identificar los resultados que queremos obtener y, por lo tanto, las exigencias que debemos plantearle a nuestros gobernantes. Si queremos una izquierda fuerte, que promueva las políticas de crecimiento, redistribución, bienestar y democracia que queremos tener, necesitamos plena conciencia de nuestros objetivos.


Pablo Hernández Jaime es Maestro en Ciencias Sociales por El Colegio de México e investigador del Centro Mexicano de Estudios Económicos y Sociales.

[1] https://www.eleconomista.com.mx/economia/Economia-mexicana-se-contrajo-0.14-durante-el-2019-confirma-el-Inegi-20200226-0019.html

[2] https://www.eleconomista.com.mx/economia/Que-es-una-recesion-tecnica-Mexico-entro-en-una-en-el-cuarto-trimestre-de-2021-20220131-0034.html

[3] https://www.datasur.com/latinoamerica-cuales-son-los-paises-que-mas-pagan-impuestos/

[4] https://www.animalpolitico.com/el-ronroneo/hechos-no-palabras-las-falsedades-en-el-informe-sobre-politica-social-en-mexico/

[5] https://www.eleconomista.com.mx/capitalhumano/Ingresos-laborales-caen-despues-de-un-ano-de-avances-pobreza-laboral-se-estanca-20220219-0006.html

[6] https://www.coneval.org.mx/Medicion/Paginas/PobrezaInicio.aspx

[7] https://www.animalpolitico.com/2019/12/estancias-infantiles-no-llega-apoyo-madres/

[8] https://www.infobae.com/america/mexico/2021/12/08/gobierno-de-amlo-sera-recordado-por-desmantelar-contrapesos-institucionales-ong/

[9] https://elpais.com/mexico/2021-09-29/lopez-obrador-acusa-a-las-feministas-de-querer-afectar-su-gobierno-y-las-califica-de-conservadoras.html

[10] https://www.animalpolitico.com/2021/03/amlo-acusa-articulo-19-financiada-empresas-extrajeras-movimiento-conservador/

[11] https://www.tabascohoy.com/mas-poder-a-militares/