La Obra Pública para Desarrollo Económico se refiere al gasto productivo que se hace, al gasto que busca expandir la capacidad productiva del país. Este gasto es el que más capacidad tiene de detonar el crecimiento económico y el empleo en México. En el PPEF 2021 el presupuesto con este fin (283 mil millones de pesos de 2013) es mayor que el de 2020, pero todavía menor en términos reales al programado en 2019 (295 mil millones de pesos de 2013). A diferencia de la obra con más vocación social, este presupuesto lo ejerce casi en su totalidad el gobierno federal.

Este gasto se halla concentrado en 3 ramos: Pemex (73%), CFE (4%) y la Secretaría de Turismo (10%) y más particularmente en los cuatro megaproyectos de infraestructura de la Cuarta Transformación: el Aeropuerto Felipe Ángeles, la Refinería de Dos Bocas, el Corredor Interoceánico y el Tren Maya. Estos proyectos copan la mayor parte del presupuesto de inversión con fines de Desarrollo Económico. El gobierno informó que todos ellos generaron una inversión de 76 mil millones de pesos, monto equivalente al 0.3% del PIB y 41 mil empleos: 15.3 mil empleos directos y 26 mil indirectos (SHCP, 2021 p. 25).

Las inversiones buscan, primero, incrementar la capacidad de exploración y producción de petróleo crudo con un gasto de 268 mmp (87% del total de la inversión física de Pemex) distribuidos entre más de 180 proyectos, entro los más importantes: Integral Ku-Maloob-Zaab, Cantarell, el Campo Ixachi; segundo, con un gasto de 21 mmp, desarrollar la petroindustria,  la parte con más pérdidas y en la que, en cambio, están cifradas las esperanzas del ejecutivo a decir de él mismo de la Planta de Refinación de Dos Bocas en Tabasco.

El proyecto del Tren Maya (36 mmp, 30% más que en el 2019) es considerado como la base de un nuevo modelo de turismo (aunque se dice que será de carga, por lo pronto las estaciones contempladas preconizan las zonas turísticas) en el que prevalecerían el respeto a la naturaleza y a la cultura de los pueblos originarios, que detonará el desarrollo económico de la zona. En general, el turismo como sector económico preconiza las necesidades de los turistas y no a los de la población local; es una actividad muy vulnerable a los ciclos económicos y con mercados dominados por grandes empresas monopólicas. A los pobladores les quedan los potenciales empleos generados, empleos de servicios, con necesidades de cualificación mínimas y, por tanto, pobres condiciones laborales. Esta tendencia la impone el mismo funcionamiento del mercado, más allá de los deseos de justicia de las personas.

El presupuesto para el incremento de la red carretera y ferroviaria es de 5.5 mmp y 13.4 mmp para la conservación y el mantenimiento de las ya existentes. Entre septiembre de 2019 y junio de 2020, informó el presidente que “se reconstruyeron 10.9 km de tramos carreteros con una inversión de 125.5 millones de pesos; se realizaron trabajos de conservación periódica en 5,598.5 km con una inversión de 7,105.3 millones de pesos, y de conservación rutinaria en 37,050.6 km con una inversión de 2,339.6 millones de pesos” (Presidencia de la República, 2020 p. 391). Comparando el resultado del período informado y el presupuesto proyectado para 2021, el gasto programado para la conservación y el mantenimiento sería el mismo y alcanzaría para la construcción de alrededor de 438 km de carreteras (equivalente a 0.3% de los 173 mil km de carreteras existentes en el país).

Sólo 10% de este presupuesto se destina a la construcción y mantenimiento de Caminos Rurales y Carreteras Alimentadoras que permiten el acceso de la población. El presupuesto proyectado alcanzaría[1] para pavimentar 145.8 km de caminos rurales; solo para ponerlo en perspectiva, de acuerdo con la SCT en 2019 en nuestro país había 502,577 km caminos no pavimentados.

En suma, el presupuesto para la construcción, mantenimiento y rehabilitación de vías de comunicación en 2021 es la mitad del de 2019. Este recorte implica no solo que la red crezca muy lentamente, sino que parte de lo construido se vaya deteriorando con la destrucción del capital que esto implica.

El último rubro que comprende la obra pública para fines del Desarrollo Económico es el dedicado al Medio Ambiente y Recursos Naturales. En términos reales es el mismo monto que en 2020. La mayor parte de este presupuesto se destina a la construcción de infraestructura de reserva y distribución de agua. El presupuesto de este ramo es de 9.3 mmp. De estos, 6 de cada 10 pesos se destinan a los cuatro proyectos que se refieren en la Tabla 12.


Este es un apartado de “Informe sobre el gasto social y de inversión en el Proyecto del Presupuesto de Egresos de la Federación 2021″, documento elaborado por el CEMEES.

[1] Según el Segundo Informe de Gobierno del presidente AMLO “68 kilómetros [de caminos rurales], con una inversión ejercida de 1,678.4 millones de pesos” (p. 422).

A %d blogueros les gusta esto: