De los gastos de inversión nos hemos querido detener en el destinado a Obra Pública. Primero, porque es determinante de las condiciones materiales para el bienestar de la población y la actividad económica, segundo, porque en el entorno de crisis económica mundial, es una de las herramientas más potentes en manos del gobierno para detonar el crecimiento económico y la generación de empleo. El PPEF 2021 propone invertir en obra pública 525 mil millones de pesos. En términos reales este monto sería 9% mayor que el de 2020, pero es prácticamente el mismo que en 2019. Este monto representaría apenas 2.1% del PIB y 8.76% del gasto público total, una magnitud muy insuficiente para compensar siquiera la disminución de la inversión privada y los costos de la crisis.

Según sea al fin perseguido, el gasto en obra pública se clasifica en: 1) Gobierno, 2) Desarrollo Social y 3) Desarrollo Económico. El primero, en general, se refiere a la construcción y mantenimiento de edificios o equipo que mejoren los servicios de la administración pública. El segundo, a las obras que tienen como objetivo la prestación de bienes públicos como salud, educación, vivienda, servicios urbanos, etc.; la esencia del gasto social, sin embargo, es la redistribución de la riqueza, se debería, por tanto, priorizar las necesidades de la población que vive en condiciones de vulnerabilidad por carencias sociales (más de 36 millones de personas en México). Finalmente, el tercero comprende la inversión que permite aumentar la productividad en el país y el producto potencial del país. Es en este rubro donde se refleja la política económica para el crecimiento, para enfrentar la caída de la inversión privada.

Atendiendo a esta distribución, destaca el peso que en el PPEF 2021 tiene la obra pública con fines de Gobierno. El monto proyectado triplica el presupuesto destinado al mismo fin en el 2019. El gasto en obra pública para promover el Desarrollo Social será menor de lo que fue en 2019. Este gasto ya sufrió un recorte en 2020. Esto implica que no solo no habrá más obra pública que en años anteriores que mejoren las condiciones de vida de los habitantes de los centros poblacionales, y además, se deteriorará la ya existente. Finalmente, la obra pública con fines de Desarrollo Económico es el rubro más importante como monto pues concentra tres de cada cuatro pesos del total destinado a obra pública. La obra para el Desarrollo Económico disminuyó en el 2020 en 11%, el PPEF 2021 registra un incremento de 7%; pero en términos reales es menor que el programado en el 2019.

El incremento que en 2021 tuvo el gasto en Obra Pública con fines de Gobierno se explica porque se propone construir un edificio habitacional en el Estado de México para los cuerpos de la Defensa Nacional (relacionado con la reubicación de las familias residentes originalmente en la Base Militar de Santa Lucía donde se construye el NAIM) con un costo de más de 21 mmp.


Este es un apartado de “Informe sobre el gasto social y de inversión en el Proyecto del Presupuesto de Egresos de la Federación 2021″, documento elaborado por el CEMEES.

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