| Por Jesús Lara

El próximo año se jubilará la primera generación AFORE, y solo una cuarta parte tendrá derecho a pensión. En 2021 se jubila la primera generación en cotizar bajo el esquema de pensiones de 1997. En este esquema la pensión de los trabajadores depende, fundamentalmente, de sus ahorros, que son administrados e invertidos por instituciones privadas, las AFORES.

El panorama es preocupante. En cuanto a cobertura, solamente una cuarta parte tendrá derecho a pensión. Estos son los trabajadores que cotizaron en su AFORE al menos 1,250 semanas. El resto solo recibirá en un pago único todos los ahorros hechos durante estos años.

Con respecto a la suficiencia, aquéllos con derecho a pensión obtendrán un pago mensual equivalente, en promedio, a solamente la mitad de su salario. Pero esta pensión, ya de por sí baja, solo es posible porque el gobierno otorga una Pensión Mínima Garantizada de 3 mil pesos mensuales a los trabajadores con ahorros más bajos. Sin esto, obtendrían en promedio únicamente el 27% de su salario.

“La crisis de las pensiones es un aspecto más del fracaso del neoliberalismo”

Por mucho menos que esto los jubilados de otros países han tomado las calles. Pero, ¿cuál es la causa central de la crisis de pensiones? La misma Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (CONSAR) afirma que es la precariedad del mercado de trabajo mexicano, en donde el 55% de los trabajadores no agrícolas está en el sector informal, y en donde más de dos terceras partes gana menos de tres salarios mínimos. Esta situación hace que ahorrar sea una tarea casi imposible para la mayoría. A este problema estructural se agrega el estancamiento de la economía mexicana, que ha provocado más desempleo. Esto se manifiesta en que, hasta octubre 2019, miles de trabajadores rompieron todas las marcas anteriores al retirar más de 10 mil millones de pesos de sus cuentas de ahorro para sobrellevar el desempleo.

En síntesis: la crisis de las pensiones es un aspecto más del fracaso del neoliberalismo, mismo que la 4T refuerza al dar continuidad a sus elementos centrales, como el sistema privado de pensiones y el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, entre otros.
Pensiones dignas para los jubilados mexicanos serán posibles solo si el estado aumenta su participación en las mismas —lo que supone una reforma fiscal progresiva—, y si se combate en serio la precariedad laboral, lo que requiere, entre otras cosas, una política de desarrollo industrial que absorba al ejército informal y eleve los salarios por aumentos en productividad. Nada de esto figura en los planes de la 4T.


Jesús Lara es economista por El Colegio de México e investigador del Centro Mexicano de Estudios Económicos y Sociales.
larajauregui1917@gmail.com

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